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Continuidad para buscar la fórmula

Aunque el encuentro del pasado sábado no se puede calificar de redondo, quizá sea el día que Julio Velázquez se marchó más satisfecho con lo realizado por sus jugadores. Esto lo llevó a modificar el sistema e incluso la colocación de algunos de sus jugadores para intentar que el Betis fuera más protagonista con el balón. De esta forma, la idea del preparador verdiblanco pasa por darle continuidad al once que salió victorioso ante el Recreativo, pese a que el rival y el estadio sea diferente.

Aunque el encuentro del pasado sábado no se puede calificar de redondo, quizá sea el día que Julio Velázquez se marchó más satisfecho con lo realizado por sus jugadores. El Betis, al que quizá le faltó mayor solidez atrás, sí presentó una mejor circulación del balón, al mismo tiempo que recuperó la llegada a la portería contraria. De esta forma, la idea del preparador verdiblanco pasa por darle continuidad al once que salió victorioso ante el Recreativo, pese a que el rival y el estadio sea diferente.

Velázquez no quiere mirar más allá de Pamplona y no por temor a una posible destitución en caso de derrota. El técnico siempre manifiesta que a él sólo le preocupan las variables que puede controlar desde su posición en el banquillo verdiblanco, de ahí que confía en que ante Osasuna sus jugadores puedan repetir una actuación tan convincente como la del pasado sábado. De conseguirlo, más allá del resultado final, sería una manera de mostrar que su equipo ha encontrado el camino correcto para el objetivo del ascenso.

Si a comienzos de temporada el Betis apostaba por un juego más vertical, con la intención de aprovechar la pegada de sus delanteros, el transcurso de las jornadas mostró al entrenador que el equipo bético en Segunda necesita algo más. Esto lo llevó a modificar el sistema e incluso la colocación de algunos de sus jugadores para intentar que el Betis fuera más protagonista con el balón. Sin conseguirlo ante Valladolid o Las Palmas, el partido ante el Lugo y, sobre todo, el duelo ante el Recreativo, empezó a enseñarle el camino, aunque ahora falta refrendarlo por segunda semana consecutiva y, además, como visitante.

Una pieza clave en este nuevo intento de encontrar la fórmula adecuada se llama Dani Ceballos. No quiere el técnico que al canterano se le suba a la cabeza su nuevo rol, pero su presencia en el centro del campo partiendo desde una banda permitió equilibrar al equipo. A la espera de que Matilla se recupere finalmente de sus molestias en el tobillo, la idea de Velázquez es la de darle continuidad a ese mediocampo, para que luego Kadir, Rennella y Rubén Castro combinen con libertad de movimientos. Ésa fue la apuesta del técnico en un día clave en el que se jugaba el puesto y así lo mantendrá en su intento de hallar la fórmula definitiva.

Diario de Sevilla
30/10
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Sports Borja Bastón: "Estoy muy a gustoy eso se refleja en el campo"

"El equipo favorece a los delanteros porque tiene gente de tres cuartos para arriba muy buena, que te da muy buenos balones. Además estamos siempre jugando en campo rival y eso ayuda a meter más goles", ha apuntado.Sobre este aspecto ha añadido que el Real Zaragoza está practicando un juego "bastante ofensivo" y que todos los jugadores salen beneficiados de ello.

Borja Bastón, delantero del Zaragoza y segundo máximo goleador de la Liga Adelante, ha reconocido que se encuentra muy a gusto y contento en el equipo aragonés y que eso se refleja "en el campo y en los resultados" porque además se entiende muy bien con sus compañeros.

El jugador cedido por el Atlético de Madrid está siendo uno de los destacados del equipo maño en este inicio de temporada gracias a su acierto en el remate, que le ha reportado ser el máximo goleador del Real Zaragoza con ocho tantos y el segundo de la Liga Adelante, puesto compartido con el bético Rubén Castro.

A este respecto ha destacado en rueda de prensa que ha empezado "bastante bien" pero que también lo ha hecho el equipo "que se encuentra en una muy buena línea" y que eso ayuda a que los delanteros tengan más oportunidades. "El equipo favorece a los delanteros porque tiene gente de tres cuartos para arriba muy buena, que te da muy buenos balones. Además estamos siempre jugando en campo rival y eso ayuda a meter más goles", ha apuntado.

Sobre este aspecto ha añadido que el Real Zaragoza está practicando un juego "bastante ofensivo" y que todos los jugadores salen beneficiados de ello. "Casi todos los de arriba hemos metido goles y hemos participado en muchos goles y al final cuando juegas de una manera ofensiva la gente también disfruta más. Además casi ningún equipo juega con tantos delanteros como nosotros y mientras que dé resultado hay que seguir así", ha argumentado.

Borja Bastón cree que es bonito que el equipo esté ya en zona de promoción aunque reconoce que ahora no sirve de mucho y que lo importante es estar ahí al final de la competición, pero personalmente opina que cuanto más tiempo esté metido el equipo arriba estarán más ilusionados.

El goleador ha señalado que el Real Zaragoza está "en un momento muy bueno, muy dulce" y que desean aprovecharlo. "Creo que cuando acabó el partido de Alcorcón ya estábamos todos deseando volver a jugar. Estamos con ganas, muy contentos y al final eso se refleja en el campo", ha destacado.

El jugador madrileño no se ha olvidado de la afición de La Romareda y ha recordado que viene de pasar unos años malos, por lo que toda la plantilla está intentando darle "ese puntito de alegría, que disfruten del fútbol" y además ha recordado que el equipo juega bien y que esperan poder darles "más alegrías".

El punta zaragocista ha explicado que no se marca objetivos a largo plazo en cuanto a cifra de goles sino que va "partido a partido" y que su preocupación es "el conjunto", que está centrado en el equipo, además de advertir que todavía falta "muchísima" competición por disputarse.

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29/10
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Arts El estilo pasa por Rubén

Los goles del canario y su actividad cuando el equipo acude a zonas ofensivas se han convertido en el libro de estilo verdiblanco. Involucrado en el trabajo y con acierto de cara a la meta contraria, los goles del canario representan 12 de los 17 puntos que el cuadro verdiblanco acumula en la clasificación. El Betis de Velázquez sólo funciona cuando apuesta por la pegada de su delantero franquicia. Hasta el momento, su propuesta ha encontrado en Rubén Castro a su único protagonista.

A Julio Velázquez no se le puede negar que no haya intentado alternativas para que el Betis mejorase tanto en juego como en resultados, pero hasta el momento sólo funciona cuando su esquema arropa a Rubén Castro, el futbolista más determinante de la categoría. Tras una semana complicada y con constantes diálogos con sus jugadores, el preparador bético volvió a utilizar ante el Recreativo un once con una mayor vocación ofensiva. Esta fórmula redundó en que el Betis acumulase más ocasiones que en los tres encuentros anteriores, lo que favoreció que Rubén Castro, incluso sin mostrar la eficacia de otros días, decantara el encuentro del lado verdiblanco.

Desde la banda izquierda, como en los primeros partidos de la temporada, o desde la punta, donde el canario se siente más cómodo, Rubén marca el estilo del Betis. Sus ocho goles representan casi el 60% de los anotados por el equipo en el campeonato liguero, a lo que hay que añadir tres asistencias de gol. De esta forma, su figura aparece en 11 de las 14 dianas del equipo verdiblanco -casi un 80% del total- e incluso el gol de Cejudo en Sabadell viene precedido de un remate suyo, aunque no se le puede contabilizar como asistencia.

En los tres encuentros consecutivos que el Betis se quedó sin anotar -Valladolid, Las Palmas y Leganés-, Rubén Castro apenas dispuso de ocasiones, aunque las dos únicas oportunidades de gol del equipo verdiblanco pasaron por el canario, con un remate de cabeza (José Zorrilla) y una volea al aprovechar un balón suelto (Butarque). En esos duelos, Velázquez apostó por tres planteamientos distintos, con la intención de que el equipo adquiriera más protagonismo en el juego, pero ni se consiguió lo deseado y, por contra, Rubén quedó más lejos que nunca del gol.

Los datos objetivos son elocuentes. Cuando Rubén Castro anota, el Betis gana su partido. Así ha sucedido en las cinco victorias que los de Velázquez acumulan en el campeonato liguero tras diez jornadas.

En Sabadell, en el estreno liguero, el canario anotó el tercer gol bético, además de asistir a Matilla en el primero; en la segunda jornada, ante el Numancia, Rubén marcó un doblete para que el Betis superase a los sorianos (2-1); ante Ponferradina y Albacete, el delantero se quedó sin ver puerta y los verdiblancos acabaron perdiendo los dos encuentros; en los dos siguientes, ante Girona (1-3) y Mirandés (2-0), Rubén anotó cuatro de los cinco tantos para que el equipo bético volviera a colocarse en la senda de la victoria; posteriormente llegaría los ya reseñados duelos ante Valladolid, Las Palmas y Leganés, en los que el Betis se quedó sin marcar y también sin conocer la victoria -dos empates y una derrota-; finalmente, el pasado sábado, Rubén volvió a sumar un gol a su cuenta, tras un penalti cometido sobre él mismo, en la victoria ante el Recreativo (3-2), además de recibir otra pena máxima que cedió a Kadir, exhibiendo su compromiso con el colectivo.

Tras lo acontecido en las primeras diez jornadas del campeonato, casi un cuarto del mismo, las evidencias son claras. El Betis de Velázquez sólo funciona cuando apuesta por la pegada de su delantero franquicia. Más allá del posible record de goles que tiene a su alcance -acumula 90 por los 94 que sumó Domínguez-, Rubén viene demostrando que su renovación fue la mejor gestión posible del verano. Involucrado en el trabajo y con acierto de cara a la meta contraria, los goles del canario representan 12 de los 17 puntos que el cuadro verdiblanco acumula en la clasificación.

Velázquez, que ganó tiempo con la victoria ante el Recreativo, pero al que se sigue escrutando con lupa esta semana, continúa realizando pruebas en su laboratorio para encontrar un Betis más equilibrado. Hasta el momento, su propuesta ha encontrado en Rubén Castro a su único protagonista. Los goles del canario y su actividad cuando el equipo acude a zonas ofensivas se han convertido en el libro de estilo verdiblanco.

Diario de Sevilla
29/10
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Sports Un gol con permiso de Rubén

El estreno goleador de Foued Kadir ante el Recreativo coincidió con un triunfo balsámico para aplacar las duras críticas de la semana anterior contra Julio Velázquez y el equipo.

El estreno goleador de Foued Kadir ante el Recreativo coincidió con un triunfo balsámico para aplacar las duras críticas de la semana anterior contra Julio Velázquez y el equipo. El centrocampista argelino se estrenó como goleador en el Betis gracias a Rubén Castro, como ha reconocido este martes: "Le pregunté a Rubén si podría tirar y me dijo que sí, porque yo sé que él tira los penaltis".

Sobre la tensión que se está viviendo en las últimas semanas por el mal juego del equipo, Kadir ha señalado que "no sabía" que existiera tanta presión en el club de Heliópolis, con lo que "no nos podemos dormir".

Kadir se encuentra cadia día "mejor" en su adaptación a Sevilla, sobre todo cuando "estoy aquí con mi familia y mi hijo". Del vestuario, destaca el "buen ambiente que hay entre españoles y franceses".

Finalmente, vuelve a incidir otro jugador más en que todos están con Julio Velázquez: "Hemos estado al 100% con Velázquez y seguimos estándolo. Estamos mentalizados en ganar todos lo partidos con él".

""Me gusta jugar en el centro, también en las dos bandas. Me siento bien cuando estoy más libre"

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28/10
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Sports Cuando Rubén Castro marca el Betis siempre gana

Siempre que Rubén logra ver puerta, el Betis se lleva los tres puntos. Kadir jugó ayer un buen partido y me alegró que lo metiera”, dijo.El detalle del canario con su compañero no le privó, sin embargo, de dar un paso más hacia uno de sus grandes objetivos de la temporada: convertirse en el máximo goleador de la historia del Betis. Pasó en Sabadell, frente al Numancia, en Girona, ante el Mirandés y el sábado.¿Algún error en la noticia.

Con apenas 10 jornadas disputadas empiezan a agotarse los calificativos para describir la labor de Rubén Castro. El canario es, sin duda, uno de los mejores futbolistas de la categoría, si no el mejor, y su aportación ofensiva está permitiendo al Betis mantenerse en la zona alta de la clasificación, con los puestos de ascenso a tiro.

El sábado, sin ir más lejos, intervino de forma decisiva en los tres goles verdiblancos. En el primero, con una gran pared al primer toque que permitió a Kadir servir el tanto en bandeja a Rennella. Y en los dos siguientes, con genialidades en el área que terminaron en penalti ante la desesperación de la zaga onubense.

Rubén marcó el primero, pese a que Kadir se había encaminado al área dispuesto a lanzarlo. Pero en un gesto impropio de un delantero, decidió cederle el segundo al argelino, que entró en la historia bética al lograr el gol 1.400 de los verdiblancos en Segunda. “Le pregunté si lo iba a lanzar él y me dijo que sí. El primero lo tiré yo. Kadir jugó ayer un buen partido y me alegró que lo metiera”, dijo.

El detalle del canario con su compañero no le privó, sin embargo, de dar un paso más hacia uno de sus grandes objetivos de la temporada: convertirse en el máximo goleador de la historia del Betis. Con el del sábado, Rubén suma ya 90 tantos en partido oficial con la elástica verdiblanca y se pone a solo dos de Rincón, tres de Rogelio y cuatro de Domínguez.

El de Las Palmas ha logrado 44 goles en Primera, 35 en Segunda, 9 en Copa del Rey y dos en Europa League desde que llegó al Betis en 2010, y si no cambian mucho las cosas, se situará en lo más alto de la tabla de goleadores históricos del Betis en las próximas semanas.

Pero además, se cumplió de nuevo una estadística que, hasta ahora, no falla esta temporada. Siempre que Rubén logra ver puerta, el Betis se lleva los tres puntos. Pasó en Sabadell, frente al Numancia, en Girona, ante el Mirandés y el sábado.

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27/10
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Sports Arts Un alivio por niveles

Si Velázquez había intentando asegurar la zona defensiva en los últimos encuentros, el sábado su apuesta fue otra, como se le había solicitado desde distintos ámbitos. De momento, Velázquez ganó tiempo para continuar en Heliópolis, aunque los próximos encuentros servirán para comprobar si la ligera mejoría en el juego se convierte en la necesaria evolución que demanda el equipo. Si el presidente mostró su satisfacción, otro tanto ocurrió con el director deportivo.

El del sábado no fue un partido más en Heliópolis. Julio Velázquez se jugaba el puesto, pero tanto el consejo de administración como el director deportivo, Alexis Trujillo, también habían apostado fuerte al mantener al técnico tras la derrota de Leganés, después de que la grada ya hubiera solicitado su destitución con anterioridad. Los rostros de alegría contenida y, sobre todo, de alivio en el palco del Benito Villamarín encontraban esa explicación, después de que el Betis volviese a ganar y ofreciendo unas mejores sensaciones que en anteriores encuentros.

Incluso el oxígeno que supuso el triunfo ante el Recreativo provocó que el presidente bajase al vestuario para felicitar al entrenador y mostrarle un apoyo que nunca se le ha negado. Si Velázquez responde una apuesta de Alexis, fue el propio Domínguez Platas uno de los que justificó su contratación allá por el mes de junio, de ahí que el dirigente bético encontrase el sábado un motivo añadido para la alegría.

Si el presidente mostró su satisfacción, otro tanto ocurrió con el director deportivo. No han sido días fáciles para Alexis, que salió en defensa del técnico tras el duelo copero ante el Lugo, pero que se estaba quedando sin argumentos para defender la continuidad del entrenador. Este sábado, el equipo de Velázquez, sin ofrecer un fútbol de altura, al menos volvió a generar ocasiones de gol suficientes para vencer a cualquier rival que se presente en Heliópolis. Y es que el técnico verdiblanco apostó por una versión más ofensiva y no sólo por la presencia de dos delanteros natos en el once inicial.

Los verdiblancos siempre quisieron salir con el balón jugado desde atrás, todo lo contrario a lo sucedido en partidos anteriores. Esta premisa en el juego unida al acierto exhibido por Dani Ceballos, que equilibró el mediocampo partiendo desde la banda izquierda, permitieron que el Betis dominara las fases con balón en muchos momentos del partido. Incluso la grada de Heliópolis, que mostró su disconformidad al inicio, fue apoyando a los jugadores cuando éstos comenzaron a imponerse a sus rivales.

Si Velázquez había intentando asegurar la zona defensiva en los últimos encuentros, el sábado su apuesta fue otra, como se le había solicitado desde distintos ámbitos. El Betis necesitaba recuperar la pólvora en ataque, que Rubén Castro volviera a convertirse en protagonista del juego y no en un mero espectador del mismo. Asociado con Kadir y Rennella, el canario volvió a desnivelar el encuentro, pese a que tampoco mostrase la eficacia de otras tardes. Dos penaltis que se sacó de la chistera bastaron para desequilibrar la balanza, aunque luego errase dos ocasiones de las que nunca suele desaprovechar.

"Debemos seguir mejorando cosas, pero ésta es la línea a seguir", fue el mensaje más escuchado en las entrañas del Villamarín tras el encuentro por parte de todos los protagonistas. De momento, Velázquez ganó tiempo para continuar en Heliópolis, aunque los próximos encuentros servirán para comprobar si la ligera mejoría en el juego se convierte en la necesaria evolución que demanda el equipo. El técnico salvó una situación más que complicada, pero esa sensación de alivio fue compartida por todos los dirigentes, quienes no podían ocultar tras el partido esa sensación de haber dejado atrás un día complicado.

Diario de Sevilla
27/10
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Sports El compromiso de Rubén más allá del récord de goles

El canario siempre ha manifestado que uno de sus objetivos para esta temporada era la de superar ese registro y entrar de lleno en la historia verdiblanca, pero eso no es óbice para que su compromiso sea con el equipo, más allá de cifras individuales. Con su gol del sábado, Rubén Castro suma 90 con la elástica verdiblanca, por lo que ya se encuentra a sólo cuatro de Domínguez, que ostenta el récord con 94.

Con su gol del sábado, Rubén Castro suma 90 con la elástica verdiblanca, por lo que ya se encuentra a sólo cuatro de Domínguez, que ostenta el récord con 94. El canario siempre ha manifestado que uno de sus objetivos para esta temporada era la de superar ese registro y entrar de lleno en la historia verdiblanca, pero eso no es óbice para que su compromiso sea con el equipo, más allá de cifras individuales. Así, ante el Recreativo, Rubén cedió el segundo penalti señalado en el encuentro, precisamente cometido por Menosse sobre él mismo, a su compañero Kadir, después de que éste le solicitase ejecutarlo.

"Tenemos unas directrices, pero esas situaciones las deciden los propios jugadores según sus sensaciones. Ellos lo han hablado y han decidido que fuera así. Los he felicitado en el vestuario y ni siquiera hemos comentado eso", señaló Velázquez, dejando claro que Rubén y Kadir fueron los que se pusieron de acuerdo sobre el lanzador.

"Le pregunté si lo iba a lanzar él y me dijo que sí. El primero lo tiré yo. Kadir jugó ayer un buen partido y me alegró que lo metiera", comentó el delantero canario tras el encuentro, reconociendo ese gesto que deja entrever su compromiso con el colectivo. "Claro que quiero sumar más goles y superar el récord, pero lo más importante es el equipo. Necesitamos los goles de todos y no sólo los míos", explicó el canario, que, pese a todo, se marchó con una sabor agridulce por las dos ocasiones que se le escaparon a los postes.

Diario de Sevilla
27/10
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Sports Un alivio por niveles

Incluso la grada de Heliópolis, que mostró su disconformidad al inicio, fue apoyando a los jugadores cuando éstos comenzaron a imponerse a sus rivales.Si Velázquez había intentando asegurar la zona defensiva en los últimos encuentros, el sábado su apuesta fue otra, como se le había solicitado desde distintos ámbitos. El Betis necesitaba recuperar la pólvora en ataque, que Rubén Castro volviera a convertirse en protagonista del juego y no en un mero espectador del mismo.

El del sábado no fue un partido más en Heliópolis. Julio Velázquez se jugaba el puesto, pero tanto el consejo de administración como el director deportivo, Alexis Trujillo, también habían apostado fuerte al mantener al técnico tras la derrota de Leganés, después de que la grada ya hubiera solicitado su destitución con anterioridad. Los rostros de alegría contenida y, sobre todo, de alivio en el palco del Benito Villamarín encontraban esa explicación, después de que el Betis volviese a ganar y ofreciendo unas mejores sensaciones que en anteriores encuentros.

Incluso el oxígeno que supuso el triunfo ante el Recreativo provocó que el presidente bajase al vestuario para felicitar al entrenador y mostrarle un apoyo que nunca se le ha negado. Si Velázquez responde una apuesta de Alexis, fue el propio Domínguez Platas uno de los que justificó su contratación allá por el mes de junio, de ahí que el dirigente bético encontrase el sábado un motivo añadido para la alegría.

Si el presidente mostró su satisfacción, otro tanto ocurrió con el director deportivo. No han sido días fáciles para Alexis, que salió en defensa del técnico tras el duelo copero ante el Lugo, pero que se estaba quedando sin argumentos para defender la continuidad del entrenador. Ayer, el equipo de Velázquez, sin ofrecer un fútbol de altura, al menos volvió a generar ocasiones de gol suficientes para vencer a cualquier rival que se presente en Heliópolis. Y es que el técnico verdiblanco apostó por una versión más ofensiva y no sólo por la presencia de dos delanteros natos en el once inicial.

Los verdiblancos siempre quisieron salir con el balón jugado desde atrás, todo lo contrario a lo sucedido en partidos anteriores. Esta premisa en el juego unida al acierto exhibido por Dani Ceballos, que equilibró el mediocampo partiendo desde la banda izquierda, permitieron que el Betis dominara las fases con balón en muchos momentos del partido. Incluso la grada de Heliópolis, que mostró su disconformidad al inicio, fue apoyando a los jugadores cuando éstos comenzaron a imponerse a sus rivales.

Si Velázquez había intentando asegurar la zona defensiva en los últimos encuentros, el sábado su apuesta fue otra, como se le había solicitado desde distintos ámbitos. El Betis necesitaba recuperar la pólvora en ataque, que Rubén Castro volviera a convertirse en protagonista del juego y no en un mero espectador del mismo. Asociado con Kadir y Rennella, el canario volvió a desnivelar el encuentro, pese a que tampoco mostrase la eficacia de otras tardes. Dos penaltis que se sacó de la chistera bastaron para desequilibrar la balanza, aunque luego errase dos ocasiones de las que nunca suele desaprovechar.

"Debemos seguir mejorando cosas, pero ésta es la línea a seguir", fue el mensaje más escuchado en las entrañas del Villamarín tras el encuentro por parte de todos los protagonistas. De momento, Velázquez ganó tiempo para continuar en Heliópolis, aunque los próximos encuentros servirán para comprobar si la ligera mejoría en el juego se convierte en la necesaria evolución que demanda el equipo. El técnico salvó una situación más que complicada, pero esa sensación de alivio fue compartida por todos los dirigentes, quienes no podían ocultar tras el partido esa sensación de haber dejado atrás un día complicado.

Diario de Sevilla
27/10
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Sports Un Betis a la tremenda (3-2)

Pero fue en ese instante cuando el Betis necesitó de un entrenador, una persona en banda con el cambio a mano para frenar el partido y cerrarlo, con un medio defensivo como N'Diaye, con un central como Caro, con un centrocampista que aguantase la pelota cual Nono... Y, también como solía, se evidenció que hay dos Betis: uno es el que ataca y otro bien distinto el que defiende. Y fue en una jugada trenzada, a los diez minutos, en la que el Betis abrió el marcador.

El partido tenía su miga y había que jugarlo. Los incompetentes que aún rigen los designios verdiblancos habían convertido la cita en una especie de cadalso para Julio Velázquez y éste ni siquiera llegó a subirse al tablado. Su equipo, con más goles que fútbol pero con un ideario aceptable, doblegó al Recreativo y proporcionó al salmantino el oxígeno que a buen seguro va a necesitar en semanas venideras.

Los futbolistas, como siempre, compitieron. Están con su entrenador y no sólo de palabra. Otra cosa es que hagan mejor o peor su trabajo. Y, también como solía, se evidenció que hay dos Betis: uno es el que ataca y otro bien distinto el que defiende.

Pero hasta eso parece haber entendido Velázquez, que se dejó de monsergas y de absurdos ajustes defensivos y apostó por el ataque. Potenciar las virtudes propias por delante de tratar de esconder los complejos siempre fue una virtud y al Betis lo premió ayer ese arrojo de su entrenador, esa valentía de tirar la línea defensiva muy arriba y tratar de presionar a los onubenses en su campo. Porque, eso sí, de intentar presionar a presionar en este Betis va un abismo. Lo hizo Lolo Reyes en la primera mitad, se vino arriba Matilla en la segunda y hallaron casi siempre el apoyo de un incombustible Dani Ceballos.

El utrerano hizo bueno el 4-4-2 asimétrico que diseñó su entrenador, calcado a aquél que usara Pepe Mel con Salva Sevilla tirado a la izquierda, pero siempre como interior y nunca como extremo, cediéndole la cal al lateral, en este caso Álex Martínez. En el otro costado, Kadir sí aparecía más abierto que el joven canterano y Molinero apenas pasaba de la línea de mediocampo.

Un Betis bonito, muy lógico y que, encima, encontró en Dani Ceballos el pegamento para no partirse en dos y en las combinaciones de éste con Kadir y los dos delanteros el fútbol necesario para generar las ocho o diez ocasiones que siempre debe crear el Betis en Heliópolis.

Muchos deben ser en tardes así los fallos de Jordi y compañía, que los hubo por supuesto, para arruinar la empresa.

Y fue en una jugada trenzada, a los diez minutos, en la que el Betis abrió el marcador. Y, aunque en un fallo de marca de Molinero, encajó el empate acto seguido, no desfalleció, hasta hallar las recompensa del 2-1 ya en los postres de la primera mitad. El equipo se sintió siempre a gusto en este periodo. Las líneas, juntas por fin, se solaparon incluso algún fallo. Por fuera y por dentro, el Recre no supo encontrar espacios y, cuando ya entrada la segunda mitad, Kadir, de penalti igual que había logrado Rubén Castro el 2-1, metió el tercero, todo hacía pensar en un verdadero homenaje a Luis del Sol con un fútbol al contraataque que le hubiera venido de perlas al equipo para golear y, de paso, para ahorrar energía.

Pero fue en ese instante cuando el Betis necesitó de un entrenador, una persona en banda con el cambio a mano para frenar el partido y cerrarlo, con un medio defensivo como N'Diaye, con un central como Caro, con un centrocampista que aguantase la pelota cual Nono... Pero no, Velázquez dejó el partido abierto, no abandonó el camino que había llevado a su equipo a ponerse 3-1 y el Recre anotó un tanto enseguida. Y, para colmo, la primera sustitución, justo después, fue la de sacar del campo a un delantero, Rennella, e introducir a otro, Chuli, al punto de que el empate siempre sobrevoló su cabeza pese a los dos balones a los palos de Rubén Castro y sólo el árbitro, con su acertadísima aplicación del reglamento, acabó con el pleito al expulsar a Menosse y Córcoles.

Una lástima que el equipo, que da la impresión de haber encontrado un camino en casa, el de jugar a la tremenda para que flote su ataque por encima de todo, no sea capaz de jugar dos partidos en uno. No lo permitió Velázquez porque da la impresión de que es un técnico de laboratorio y pizarra al que le cuesta ver el fútbol a ras de césped, reaccionar; en suma, dirigir los partidos.

Al menos por una vez habrá que darle las gracias por apostar seguramente por algo en lo que no cree. Porque Velázquez no supo quizá hasta ayer que el camino pasaba por desmelenarse y despojar al equipo de sus absurdos corsés. A él le va otra cosa porque jugando a la tremenda parece que no hay entrenador. Su tozudez le ha podido y, seguramente, le acabará costando el cargo. Porque el Betis volverá a ser un sinapismo tarde o temprano.

Diario de Sevilla
26/10
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Sports Un respiro para el Betis (3-2)

El centrocampista Jesús Vázquez, tras una jugada ensayada en el saque de con córner, hizo trabajar pronto al meta local Antonio Adán, pero, quizá por su disposición adelantada, el Betis encontró a las primeras de cambio el hueco para marcar y el franco-italiano Vincenzo Rennella puso el primero con facilidad tras un pase del centrocampista argelino Foued Kadir.

El Real Betis alivió su situación en el caminar por la Liga Adelante con una victoria por 3-2 que rompe una racha de tres partidos sin ganar, pero su juego no convenció en exceso ante un Recreativo que salió bien plantado pero que sufrió dos penaltis en contra y la expulsión de dos jugadores. Los onubenses fueron a remolque en un partido en el que encontraron muchos inconvenientes en momentos claves y ante un rival que quiso dominar pero que no siempre lo consiguió.

Pese al ambiente festivo que se le quiso dar al partido en sus prolegómenos, con el homenaje a un mítico ex futbolista verdiblanco como Luis del Sol, la afición bética recordó el enfado con su entrenador, Julio Velázquez, los jugadores y los dirigentes. La formación sevillana se presentó en este encuentro después de cuatro partidos consecutivos sin marcar -tres en la Liga Adelante y otro en la Copa del Rey- y en la clasificación fuera de los puestos de la fase de ascenso, lo que no estaba en la previsiones de un club que pretende retornar a la máxima categoría.

Enfrente asistió al choque el Recreativo, un rival con menos presiones pero con un buen arranque en el torneo que le trajo al Benito Villamarín en la zona de la fase de ascenso con dieciséis puntos, dos más que los hispalenses. El equipo que entrena este curso José Luis Oltra se mostró dispuesto y con desparpajo desde el primer instante para jugarle de iguala a igual al rival.

El centrocampista Jesús Vázquez, tras una jugada ensayada en el saque de con córner, hizo trabajar pronto al meta local Antonio Adán, pero, quizá por su disposición adelantada, el Betis encontró a las primeras de cambio el hueco para marcar y el franco-italiano Vincenzo Rennella puso el primero con facilidad tras un pase del centrocampista argelino Foued Kadir. Tres minutos después, el centrocampista Ángel Montoro, quien finalmente pudo jugar al recuperarse de unas molestias físicas, conectó un preciso cabezazo con el que se volvió a empatar. No se había cumplido el primer cuarto de hora y ya habían marcado los dos en un encuentro que, a partir de ahí se equilibró con esporádicas llegadas a una y otra área aunque sin demasiado peligro.

Fue ya en las postrimerías de este período cuando Rennella, uno de los béticos que más cosas mostró, remató fuerte y el portero Dani Sotres no supo bloquear el balón, lo que motivó que después le hiciera penalti a Rubén Castro en el intento de éste por marcar. El goleador canario lanzó el castigo y puso el 2-1 con el que el equipo onubense tuvo que iniciar una segunda parte en la que se le vio con ganas de mover con rapidez el balón en busca del área rival.

Los béticos, por su parte, presionaron para que no se les fuera el control y tener opciones de abrir más ventaja en el marcador, lo que consiguió a los veinte minutos de la reanudación por mediación de Kadir, quien transformó un penalti que el central uruguayo Hernán Menosse le hizo a Rubén Castro y por el que vio la primera tarjeta. Lo que parecía que iba a ser un discurrir plácido del Betis hasta la conclusión no lo fue tanto, porque Antonio Núñez, que había ingresado al campo poco antes en sustitución de Dimas Delgado, puso el 3-2 y mantuvo la incertidumbre, aunque la segunda amarilla a Menosse en el minuto 82 y la segunda a David Córcoles en el 87 dejaron al Recre con nueve y sin poder de reacción.

Diario de Sevilla
26/10
19 Puntos
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El Betis sufre pero Velázquez salva la bola de partido

72) y Rubén Castro.RC RECREATIVO DE HUELVA: Sotres; Córcoles, Menosse, Juanan, Víctor Díaz; Jesús Vázquez, Dimas (Núñez, m. Algún fantasma rondó entonces Heliópolis, pero Adán atajó una falta peligrosísima y el Recre, con dos menos y exhausto, ya no dio más de sí.REAL BETIS: Adán; Molinero, Bruno, Jordi; Lolo Reyes; Kadir (Cejudo, m. Fue un penalti de Sotres a Rubén Castro que debió haber significado la expulsión del meta visitante, por cierto.

El Betis se reencontró al fin con la victoria, un mes después. El conjunto verdiblanco, en una final para Julio Velázquez, batió al Recreativo por 3-2 y regresa provisionalmente a la zona de ‘play off’ de ascenso, una importante dosis de oxígeno sobre todo para su técnico. El Betis, sin jugar bien, se encomendó a sus delanteros y en especial a Rubén Castro, que participó en los tres tantos, así como a una intensidad desconocida hasta ahora para salir del trance. Dos goles fueron de penalti y dos jugadores del Recre fueron expulsados, pero ninguna decisión fue discutible.

El Betis se encontró con ventaja muy pronto gracias a una de esas combinaciones que hacía tiempo que no veían sus aficionados: Molinero halló a Rubén, que regaló el peaje de la autopista a Kadir, quien a su vez envió la asistencia correcta a Rennella. La alegría sólo le duró dos minutos al Betis. Es lo que tardó en aparecer Pedro Ríos para prestar medio gol a Montoro. El Recre ya había avisado en el minuto 3, en un saque de esquina ensayado que casi acaba en gol de Jesús Vázquez o penalti de Bruno a Menosse.

El empate afectó al Betis, pero en cuanto se recompuso volvió a crear un poco de fútbol, toda una noticia, y encima fue recompensado con el 2-1 ya al final del primer parcial. Fue un penalti de Sotres a Rubén Castro que debió haber significado la expulsión del meta visitante, por cierto. La jugada nació en un excelente remate de Rennella desde la frontal.

La segunda parte fue una auténtica montaña rusa. El Betis, al fin un equipo competitivo (que no brillante), se asió a Rubén Castro para sentenciar el choque con otro penalti, igual de claro que el primero. Esta vez lo convirtió Kadir. Pero no hubo margen para la calma en el Villamarín, como en el primer tiempo. A los cuatro minutos, Núñez transformó en el 3-2 el primer balón que tocó, en una jugada que por cierto nació de una desaplicación de Molinero primero y toda la línea defensiva después.

Con una renta mínima, el Betis tuvo la virtud de controlar el choque. De hecho, debió haber ganado por más diferencia, pero Rubén Castro se topó dos veces con el poste, en ambas ocasiones a portería vacía. La segunda de esas oportunidades fue en el 90?. Algún fantasma rondó entonces Heliópolis, pero Adán atajó una falta peligrosísima y el Recre, con dos menos y exhausto, ya no dio más de sí.

REAL BETIS: Adán; Molinero, Bruno, Jordi; Lolo Reyes; Kadir (Cejudo, m. 92), Matilla, Dani Ceballos (Nono, m. 91), Álex Martínez; Rennella (Chuli, m. 72) y Rubén Castro.

RC RECREATIVO DE HUELVA: Sotres; Córcoles, Menosse, Juanan, Víctor Díaz; Jesús Vázquez, Dimas (Núñez, m. 65); Montoro (Fernando Vega, m. 87), Pedro Ríos, Cabrera (Álvaro, m. 74); y Joselu.

Goles: 1-0, m. 9: Rennella. 1-1, m. 11: Montoro. 2-1, m. 42: Rubén Castro, de penalti. 3-1, m. 64: Kadir, de penalti. 3-2, m. 68: Núñez.

Árbitro: Sureda Cuenca (Comité Balear). Expulsó a los visitantes Menosse (81?) y Córcoles (86?) por doble amonestación. También mostró tarjeta amarilla a Montoro, Kadir y Sotres.

Incidencias: partido de la 10ª jornada de Liga, disputado en el estadio Benito Villamarín ante 26.087 espectadores.

El Correo de Andalucía
26/10
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El bético aún no perdona al técnico

No obstante, y pese a que esto pueda parecer demasiado para tan poco tiempo, el conjunto de Velázquez presentó síntomas esperanzadores, a la par que efervescentes. Cuando el Recre acortó distancias el Villamarín volvió a recordarle a Velázquez que su crédito está dilapidado y que con el triunfo de ayer no obtiene la redención. Sin embargo, hablando de efervescencia, el empaque y la continuidad de este Betis es muy poco fiable, por lo que el Villamarín no tuvo un solo segundo de tranquilidad.

A menos de una hora del comienzo del partido, la tímida afluencia de aficionados béticos por los alrededores del Villamarín podía hacer presagiar un cierto castigo al equipo de Velázquez en un encuentro clave para el devenir de éste. Todavía era pronto, pero se acabó confirmando: sólo 26.087. Lo cierto es que la parroquia verdiblanca apuró para acudir al estadio, aunque no se perdió el homenaje que recibió don Luis del Sol Cascajares, quien acabó alzando una camiseta bética con su 11 a la espalda. En ese instante, el coliseo heliopolitano presentó un ambiente casi festivo? Hasta que el técnico vallisoletano hizo acto de presencia.

Por suerte, no deslució el acto de conmemoración, puesto que Velázquez apareció en la clausura de éste, justo después de que los dos equipos saltaran al terreno de juego y acabaran de sonar los últimos acordes del himno. La hinchada recordó al preparador verdiblanco su enorme descontento con una sonora pitada, que se reproduciría tras el tanto de Rubén Castro con un fuerte “Velázquez vete ya” que antecedió al también repetitivo “directiva dimisión”. Bastante significativo en un momento de alegría por el marcador. De la bronca tampoco se libraron los futbolistas, dicho sea de paso, si bien de manera algo más liviana en el inicio del partido.

En el ambiente, sin embargo, no se percibía la tensión propia de una finalísima como la que tenía ante sí el técnico. Como si la pitada general se hubiese convertido en rutina, en el pan de cada día. Por lo tanto, normalidad e inquietud, estando el Betis de por medio. El primer balón no fue demasiado alentador. Una pérdida de Matilla con tintes de excesiva pretensión generó el primer runrún en el estadio. El segundo, a los tres minutos, tras una jugada de estrategia del Recreativo. No obstante, y pese a que esto pueda parecer demasiado para tan poco tiempo, el conjunto de Velázquez presentó síntomas esperanzadores, a la par que efervescentes. Y eso lo captó el público.

Durante el primer tiempo, los futbolistas verdiblancos recuperaron el sentido de la combinación en zona peligrosa, los cambios de juego y la asociación en corto. Esta circunstancia provocó un soplo de aire fresco en Heliópolis, merced a la sociedad formada por Rennella y Rubén Castro junto con el mejor Kadir hasta la fecha. El canario, el más listo de la clase, anduvo participativo mientras que el franco-argelino, tan activo en ataque, como solidario y comprometido en defensa, hizo las necesarias delicias del respetable. Sin embargo, hablando de efervescencia, el empaque y la continuidad de este Betis es muy poco fiable, por lo que el Villamarín no tuvo un solo segundo de tranquilidad. Se combinaron momentos interesantes ?para la costumbre reciente? con graves lagunas de concentración atrás, subiendo el ¡ay! de nuevo a la grada.

Los peores momentos se vivieron con el empate a uno. Adán no lograba atinar en el saque de portería y las indecisiones atrás provocaron sustos de alto voltaje para la grada. En cualquier caso, el sufrimiento y la agonía parecen estar abonadas a las trece barras. Ni el 1-0 ni el 3-1 se disfrutó. Cuando el Recre acortó distancias el Villamarín volvió a recordarle a Velázquez que su crédito está dilapidado y que con el triunfo de ayer no obtiene la redención. En la conclusión, según Canal Sur Radio, Oltra se dirigió al vallisoletano con un llamativo: “así gana cualquiera, tienes una semana más. No llores más”.

El Correo de Andalucía
26/10
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Un Betis a la tremenda (3-2)

Pero fue en ese instante cuando el Betis necesitó de un entrenador, una persona en banda con el cambio a mano para frenar el partido y cerrarlo, con un medio defensivo como N'Diaye, con un central como Caro, con un centrocampista que aguantase la pelota cual Nono... Y, también como solía, se evidenció que hay dos Betis: uno es el que ataca y otro bien distinto el que defiende. Y fue en una jugada trenzada, a los diez minutos, en la que el Betis abrió el marcador.

El partido tenía su miga y había que jugarlo. Los incompetentes que aún rigen los designios verdiblancos habían convertido la cita en una especie de cadalso para Julio Velázquez y éste ni siquiera llegó a subirse al tablado. Su equipo, con más goles que fútbol pero con un ideario aceptable, doblegó al Recreativo y proporcionó al salmantino el oxígeno que a buen seguro va a necesitar en semanas venideras.

Los futbolistas, como siempre, compitieron. Están con su entrenador y no sólo de palabra. Otra cosa es que hagan mejor o peor su trabajo. Y, también como solía, se evidenció que hay dos Betis: uno es el que ataca y otro bien distinto el que defiende.

Pero hasta eso parece haber entendido Velázquez, que se dejó de monsergas y de absurdos ajustes defensivos y apostó por el ataque. Potenciar las virtudes propias por delante de tratar de esconder los complejos siempre fue una virtud y al Betis lo premió ayer ese arrojo de su entrenador, esa valentía de tirar la línea defensiva muy arriba y tratar de presionar a los onubenses en su campo. Porque, eso sí, de intentar presionar a presionar en este Betis va un abismo. Lo hizo Lolo Reyes en la primera mitad, se vino arriba Matilla en la segunda y hallaron casi siempre el apoyo de un incombustible Dani Ceballos.

El utrerano hizo bueno el 4-4-2 asimétrico que diseñó su entrenador, calcado a aquél que usara Pepe Mel con Salva Sevilla tirado a la izquierda, pero siempre como interior y nunca como extremo, cediéndole la cal al lateral, en este caso Álex Martínez. En el otro costado, Kadir sí aparecía más abierto que el joven canterano y Molinero apenas pasaba de la línea de mediocampo.

Un Betis bonito, muy lógico y que, encima, encontró en Dani Ceballos el pegamento para no partirse en dos y en las combinaciones de éste con Kadir y los dos delanteros el fútbol necesario para generar las ocho o diez ocasiones que siempre debe crear el Betis en Heliópolis.

Muchos deben ser en tardes así los fallos de Jordi y compañía, que los hubo por supuesto, para arruinar la empresa.

Y fue en una jugada trenzada, a los diez minutos, en la que el Betis abrió el marcador. Y, aunque en un fallo de marca de Molinero, encajó el empate acto seguido, no desfalleció, hasta hallar las recompensa del 2-1 ya en los postres de la primera mitad. El equipo se sintió siempre a gusto en este periodo. Las líneas, juntas por fin, se solaparon incluso algún fallo. Por fuera y por dentro, el Recre no supo encontrar espacios y, cuando ya entrada la segunda mitad, Kadir, de penalti igual que había logrado Rubén Castro el 2-1, metió el tercero, todo hacía pensar en un verdadero homenaje a Luis del Sol con un fútbol al contraataque que le hubiera venido de perlas al equipo para golear y, de paso, para ahorrar energía.

Pero fue en ese instante cuando el Betis necesitó de un entrenador, una persona en banda con el cambio a mano para frenar el partido y cerrarlo, con un medio defensivo como N'Diaye, con un central como Caro, con un centrocampista que aguantase la pelota cual Nono... Pero no, Velázquez dejó el partido abierto, no abandonó el camino que había llevado a su equipo a ponerse 3-1 y el Recre anotó un tanto enseguida. Y, para colmo, la primera sustitución, justo después, fue la de sacar del campo a un delantero, Rennella, e introducir a otro, Chuli, al punto de que el empate siempre sobrevoló su cabeza pese a los dos balones a los palos de Rubén Castro y sólo el árbitro, con su acertadísima aplicación del reglamento, acabó con el pleito al expulsar a Menosse y Córcoles.

Una lástima que el equipo, que da la impresión de haber encontrado un camino en casa, el de jugar a la tremenda para que flote su ataque por encima de todo, no sea capaz de jugar dos partidos en uno. No lo permitió Velázquez porque da la impresión de que es un técnico de laboratorio y pizarra al que le cuesta ver el fútbol a ras de césped, reaccionar; en suma, dirigir los partidos.

Al menos por una vez habrá que darle las gracias por apostar seguramente por algo en lo que no cree. Porque Velázquez no supo quizá hasta ayer que el camino pasaba por desmelenarse y despojar al equipo de sus absurdos corsés. A él le va otra cosa porque jugando a la tremenda parece que no hay entrenador. Su tozudez le ha podido y, seguramente, le acabará costando el cargo. Porque el Betis volverá a ser un sinapismo tarde o temprano.

Diario de Sevilla
26/10
12 Puntos
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Un respiro para el Betis (3-2)

El centrocampista Jesús Vázquez, tras una jugada ensayada en el saque de con córner, hizo trabajar pronto al meta local Antonio Adán, pero, quizá por su disposición adelantada, el Betis encontró a las primeras de cambio el hueco para marcar y el franco-italiano Vincenzo Rennella puso el primero con facilidad tras un pase del centrocampista argelino Foued Kadir.

El Real Betis alivió su situación en el caminar por la Liga Adelante con una victoria por 3-2 que rompe una racha de tres partidos sin ganar, pero su juego no convenció en exceso ante un Recreativo que salió bien plantado pero que sufrió dos penaltis en contra y la expulsión de dos jugadores. Los onubenses fueron a remolque en un partido en el que encontraron muchos inconvenientes en momentos claves y ante un rival que quiso dominar pero que no siempre lo consiguió.

Pese al ambiente festivo que se le quiso dar al partido en sus prolegómenos, con el homenaje a un mítico ex futbolista verdiblanco como Luis del Sol, la afición bética recordó el enfado con su entrenador, Julio Velázquez, los jugadores y los dirigentes. La formación sevillana se presentó en este encuentro después de cuatro partidos consecutivos sin marcar -tres en la Liga Adelante y otro en la Copa del Rey- y en la clasificación fuera de los puestos de la fase de ascenso, lo que no estaba en la previsiones de un club que pretende retornar a la máxima categoría.

Enfrente asistió al choque el Recreativo, un rival con menos presiones pero con un buen arranque en el torneo que le trajo al Benito Villamarín en la zona de la fase de ascenso con dieciséis puntos, dos más que los hispalenses. El equipo que entrena este curso José Luis Oltra se mostró dispuesto y con desparpajo desde el primer instante para jugarle de iguala a igual al rival.

El centrocampista Jesús Vázquez, tras una jugada ensayada en el saque de con córner, hizo trabajar pronto al meta local Antonio Adán, pero, quizá por su disposición adelantada, el Betis encontró a las primeras de cambio el hueco para marcar y el franco-italiano Vincenzo Rennella puso el primero con facilidad tras un pase del centrocampista argelino Foued Kadir. Tres minutos después, el centrocampista Ángel Montoro, quien finalmente pudo jugar al recuperarse de unas molestias físicas, conectó un preciso cabezazo con el que se volvió a empatar. No se había cumplido el primer cuarto de hora y ya habían marcado los dos en un encuentro que, a partir de ahí se equilibró con esporádicas llegadas a una y otra área aunque sin demasiado peligro.

Fue ya en las postrimerías de este período cuando Rennella, uno de los béticos que más cosas mostró, remató fuerte y el portero Dani Sotres no supo bloquear el balón, lo que motivó que después le hiciera penalti a Rubén Castro en el intento de éste por marcar. El goleador canario lanzó el castigo y puso el 2-1 con el que el equipo onubense tuvo que iniciar una segunda parte en la que se le vio con ganas de mover con rapidez el balón en busca del área rival.

Los béticos, por su parte, presionaron para que no se les fuera el control y tener opciones de abrir más ventaja en el marcador, lo que consiguió a los veinte minutos de la reanudación por mediación de Kadir, quien transformó un penalti que el central uruguayo Hernán Menosse le hizo a Rubén Castro y por el que vio la primera tarjeta. Lo que parecía que iba a ser un discurrir plácido del Betis hasta la conclusión no lo fue tanto, porque Antonio Núñez, que había ingresado al campo poco antes en sustitución de Dimas Delgado, puso el 3-2 y mantuvo la incertidumbre, aunque la segunda amarilla a Menosse en el minuto 82 y la segunda a David Córcoles en el 87 dejaron al Recre con nueve y sin poder de reacción.

Diario de Sevilla
26/10
16 Puntos
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