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Arts Muy pronto es uno más en Segunda (0-1)

El Betis aún no le ha cogido el pulso a la categoría, pero lo que sí le ha cogido es el gusto. Es la gran diferencia.  Empero, lo peor de este Betis es que su entrenador no tiene un plan para ganar partidos. Mucho tráfico. Mas nunca halló el Betis nada. Como si de un ejercicio de mimetismo se tratara, en menos de un mes el equipo de Julio Velázquez ya desprende los mismos síntomas que la mayoría de los conjuntos de Segunda.

El Betis aún no le ha cogido el pulso a la categoría, pero lo que sí le ha cogido es el gusto. Como si de un ejercicio de mimetismo se tratara, en menos de un mes el equipo de Julio Velázquez ya desprende los mismos síntomas que la mayoría de los conjuntos de Segunda. Es reconocible en la misma, uno más, de ahí que el mensaje que capten sus adversarios sea el de que es batible como cualquier otro: puede ser goleado de manera ominosa fuera de casa y tuteado en rodeo en propio sin necesidad de hacer nada del otro mundo. 

Lo consiguió ayer el Albacete, un equipo menor sin futbolistas con empaque en la categoría. El gol lo anotó Chumbi, que ha militado en Caravaca, Lorca y Reus entre otros. Apenas roza el 1,80 de estatura y superó en el salto de cabeza a Perquis, un internacional polaco que le saca unos centímetros y no fue capaz siquiera de entorpecer el limpio testarazo en globo de este inquieto murciano de Águilas. 

Pero el Albacete, un recién ascendido para más inri, sí le ha cogido pronto el tranquillo a la nueva categoría y, sobre todo, exhibe una cualidad vital para sobrevivir en la misma y manejarse en cualquier rodeo: el trabajo y la solidaridad. En el minuto 71, el lateral derecho Antoñito, que la había puesto de cine en la jugada del gol, chocó con el central de su costado, Gonzalo, al ir los dos por el mismo balón. Pero, aun al alimón y con riesgo para sus cabezas, lo despejaron. En el Betis, en circunstancias parecidas, no va nadie. Es la gran diferencia. 

Empero, lo peor de este Betis es que su entrenador no tiene un plan para ganar partidos. Equivoca el sistema, un 4-3-3 que aísla y condena a Rubén Castro a estribor, y los síntomas más visibles son que no existen ataques organizados, que sólo arrolla a impulsos, cuando encuentra al canario, cuando Matilla es capaz de enlazar alguna pared o cuando Kadir se anima y conduce con su elegante desborde pese a que pueda estar más o menos acertado en el pase y en el disparo. 

En defensa sí da la impresión de estar algo más trabajado y N'Diaye debe significar un plus en este entramado, pero los fallos individuales suelen arruinarle la tarde. Ayer le tocó el turno a Perquis, poco atento en la vigilancia sobre Chumbi, que siempre lo buscó a él en detrimento de Jordi, algo más aseado pero siempre sospechoso cuando el balón merodea sus dominios. 

Despachó el equipo de Velázquez dos mitades distintas, pero igualmente reprobables. En la primera, el Albacete no sólo le discutió el dominio del balón sino que se lo ganó. Apenas Reyes y Matilla se esforzaron en la presión sobre el rival y el cuadro manchego sacó provecho de las continuas pérdidas de balón de los verdiblancos en medio de un fútbol muy trabado. Sólo en los estertores de este periodo apretó el Betis, de igual modo que ocurrió en la reanudación, en la que el partido resultó más abierto, más de ida y vuelta. En teoría más factible para que la superior calidad de los futbolistas verdiblancos decidiera. Pero no fue así. El equipo está tan poco cuajado, tan poco organizado, que los individuos en vez de sumar al colectivo se acaban contagiando de lo peor del que tienen al lado. 

Velázquez lo intentó sin suerte con los cambios. Dio entrada a Kadir por el lesionado Reyes tras el descanso y atrasó a Matilla, luego envió al franco-argelino a la derecha para que sus pérdidas de balón por ser el único que arriesga fuesen menos dañinas para el equipo. En ésas había sacado a Cejudo, agotado, y luego a Matilla, quien había perdido también casi todo el aire. Pero Rennella se perdió entre tanto delantero. Jorge Molina pululaba por allí y Rubén Castro se tiraba cada vez más al medio para buscar el gol. Mucho tráfico. 

Mas nunca halló el Betis nada. Ni el gol ni soluciones a su escasa creatividad. Porque claras, lo que se dice claras, apenas dispuso de un par de ocasiones: un remate de cabeza de Perquis a la salida de un córner que desvió Alberto y un zurdazo de Kadir, que se llenó de balón y disparó fuera con todo a su favor. 

Fue un mal Betis. Ganar partidos incluso en Segunda exige más. Un poco más de todo: actitud en la presión, concentración defensiva, organización en los ataques, solidaridad y... dinamismo. Visado el ecuador de la primera mitad pudo verse a Casado, en la banda izquierda y superado el mediocampo, con el balón. Y sus compañeros parados. Pero es que no se movía ni uno. Dos o tres segundos que son el fiel retrato de lo que es un mal equipo. 

Y en Segunda no vale decir que faltan mimbres. Cierto que con un central de cierta jerarquía la plantilla estaría rematada, pero los once de ayer o los once de Ponferrada eran superiores a sus adversarios. Y a buen seguro que eso le ocurrirá con el resto de equipos de la categoría. Ha llegado, pues, la hora de Velázquez. Urge que arme un bloque, desbaste el equipo y gane partidos. Él se cree que tiene tiempo. Pero no es verdad.

Diario de Sevilla
15/09
2 Puntos
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Sports Arts Verticalidad a pelotazos

Mal en los despejes. Jordi Incapaz de sacar el esférico jugado, siguió el plan: pelotazos hacia arriba. Casado Un chollo para el Albacete, que atacó por su banda una y otra vez. Desbordado y sin ayudas. N'Diaye Pasó desapercibido y eso es un problema para el Betis. Lo que es preocupante es que si con seis futbolistas el Betis no es capaz de controlar su retaguardia ante llámese Chumbi o Yuri la semana pasada, hay un problema grave.

En sólo cuatro jornadas el Betis ha descubierto todas sus vergüenzas. Débil, demasiado débil atrás, escaso juego en el centro del campo y toda la suerte fiada al acierto de los de arriba. Con esos argumentos es complicado ascender, ya que, como en cualquier deporte de anotación, la base del juego es defender bien y el conjunto de Velázquez, no sólo la zaga, no lo hace. No sabe.

Defensa

La retaguardia es un coladero. El Albacete se dio cuenta de ello y en la segunda parte no paró de buscar la espalda de los laterales, especialmente de un desafortunado Casado, superado una y otra vez. Otra cuestión es la de los errores (continuos) en los despejes. Esta vez no hay entrenador de despejes al que señalar y en una cuestión tan básica muchos quedan retratados. De ahí, de un error de Perquis, que sin embargo sí que estuvo bien al cruce, nació el tanto del Albacete, en un centro desde la izquierda, el costado de Casado.

Con todo, igualmente es justo decir que el centro del campo no ayudó. El agujero en la medular, pese a contar con dos o tres futbolistas en el campo, es tremendo, ya se sea por desajustes o por falta de atención. N'Diaye, el jugador que debía ser referencia de este equipo en la categoría, no apareció casi en ninguna faceta; Lolo Reyes tuvo que retirarse por un golpe cuando era el único que daba equilibrio al conjunto de Juio Velázquez y Matilla bastante tiene con intentar conectar con los de arriba, como para ponerse a mirar atrás. Lo que es preocupante es que si con seis futbolistas el Betis no es capaz de controlar su retaguardia ante llámese Chumbi o Yuri la semana pasada, hay un problema grave.

Ataque

Sin un centro del campo que domine, organice y muestre mayor calidad que el rival, los balones no llegan arriba. Solución: pelotazos en busca de la verticalidad. En la primera parte los centrales eran los encargados de conectar con Rubén Castro y Cejudo en las bandas, pero el siguiente paso, el último pase que debe ser definitivo o el remate a portería, se convierte en un problema serio. El primer disparo entre los tres palos del Betis llegó en el minuto 28. Un chut lejano a las manos del portero. Con la entrada de Kadir el cuadro heliopolitano encontró otra vía de ataque. Un poco de descaro y conducción entre pelotazo y pelotazo. Al final el Betis metió al Albacete en su campo más por acumulación de hombres (Rennella compartió delantera con Jorge Molina), acciones a balón parado y miedo del rival, que por fútbol y ocasiones reales.

Virtudes

Sin fútbol, sólo queda encomendarse a la llamada pegada de Rubén Castro, Jorge Molina, Cejudo o Kadir. Sin eso, no queda nada.

Talón de Aquiles

Todo el sistema defensivo es un problema: un día Yuri hace un hat-trick, otro Chumbi coloca un cabezazo en la escuadra. Cualquier juego empieza desde la defensa.

Uno por uno

Adán Apenas tuvo que intervenir. Imposible hacer algo en el gol de Chumbi.

 Molinero De menos a más. 

 Perquis Bien en los cruces y activo en ataque a balón parado. Mal en los despejes.

 Jordi Incapaz de sacar el esférico jugado, siguió el plan: pelotazos hacia arriba.

 Casado Un chollo para el Albacete, que atacó por su banda una y otra vez. Desbordado y sin ayudas.

 N'Diaye Pasó desapercibido y eso es un problema para el Betis. Llegaba siempre tarde a las acciones y no arrancó nunca. 

 Lolo Reyes Apretó los dientes para intentar controlar el centro.

 Matilla Está para todo: faltas, córners, enganche, robar...; quizá mucho y se queda a medias.

 Cejudo Activo en la primera parte.

 Rubén Castro Destellos fugaces, pero si no llegan balones arriba...

 Jorge Molina Sin opciones.

 Kadir Intentó algo diferente. Necesita más minutos.

 Rennella Generó peligro sólo con su presencia.

 Nono Peligro a balón parado.

Diario de Sevilla
15/09
2 Puntos
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Sports Arts Muy pronto es uno más en Segunda (0-1)

El Betis aún no le ha cogido el pulso a la categoría, pero lo que sí le ha cogido es el gusto. Es la gran diferencia.  Empero, lo peor de este Betis es que su entrenador no tiene un plan para ganar partidos. Mucho tráfico. Mas nunca halló el Betis nada. Como si de un ejercicio de mimetismo se tratara, en menos de un mes el equipo de Julio Velázquez ya desprende los mismos síntomas que la mayoría de los conjuntos de Segunda.

El Betis aún no le ha cogido el pulso a la categoría, pero lo que sí le ha cogido es el gusto. Como si de un ejercicio de mimetismo se tratara, en menos de un mes el equipo de Julio Velázquez ya desprende los mismos síntomas que la mayoría de los conjuntos de Segunda. Es reconocible en la misma, uno más, de ahí que el mensaje que capten sus adversarios sea el de que es batible como cualquier otro: puede ser goleado de manera ominosa fuera de casa y tuteado en rodeo en propio sin necesidad de hacer nada del otro mundo. 

Lo consiguió ayer el Albacete, un equipo menor sin futbolistas con empaque en la categoría. El gol lo anotó Chumbi, que ha militado en Caravaca, Lorca y Reus entre otros. Apenas roza el 1,80 de estatura y superó en el salto de cabeza a Perquis, un internacional polaco que le saca unos centímetros y no fue capaz siquiera de entorpecer el limpio testarazo en globo de este inquieto murciano de Águilas. 

Pero el Albacete, un recién ascendido para más inri, sí le ha cogido pronto el tranquillo a la nueva categoría y, sobre todo, exhibe una cualidad vital para sobrevivir en la misma y manejarse en cualquier rodeo: el trabajo y la solidaridad. En el minuto 71, el lateral derecho Antoñito, que la había puesto de cine en la jugada del gol, chocó con el central de su costado, Gonzalo, al ir los dos por el mismo balón. Pero, aun al alimón y con riesgo para sus cabezas, lo despejaron. En el Betis, en circunstancias parecidas, no va nadie. Es la gran diferencia. 

Empero, lo peor de este Betis es que su entrenador no tiene un plan para ganar partidos. Equivoca el sistema, un 4-3-3 que aísla y condena a Rubén Castro a estribor, y los síntomas más visibles son que no existen ataques organizados, que sólo arrolla a impulsos, cuando encuentra al canario, cuando Matilla es capaz de enlazar alguna pared o cuando Kadir se anima y conduce con su elegante desborde pese a que pueda estar más o menos acertado en el pase y en el disparo. 

En defensa sí da la impresión de estar algo más trabajado y N'Diaye debe significar un plus en este entramado, pero los fallos individuales suelen arruinarle la tarde. Ayer le tocó el turno a Perquis, poco atento en la vigilancia sobre Chumbi, que siempre lo buscó a él en detrimento de Jordi, algo más aseado pero siempre sospechoso cuando el balón merodea sus dominios. 

Despachó el equipo de Velázquez dos mitades distintas, pero igualmente reprobables. En la primera, el Albacete no sólo le discutió el dominio del balón sino que se lo ganó. Apenas Reyes y Matilla se esforzaron en la presión sobre el rival y el cuadro manchego sacó provecho de las continuas pérdidas de balón de los verdiblancos en medio de un fútbol muy trabado. Sólo en los estertores de este periodo apretó el Betis, de igual modo que ocurrió en la reanudación, en la que el partido resultó más abierto, más de ida y vuelta. En teoría más factible para que la superior calidad de los futbolistas verdiblancos decidiera. Pero no fue así. El equipo está tan poco cuajado, tan poco organizado, que los individuos en vez de sumar al colectivo se acaban contagiando de lo peor del que tienen al lado. 

Velázquez lo intentó sin suerte con los cambios. Dio entrada a Kadir por el lesionado Reyes tras el descanso y atrasó a Matilla, luego envió al franco-argelino a la derecha para que sus pérdidas de balón por ser el único que arriesga fuesen menos dañinas para el equipo. En ésas había sacado a Cejudo, agotado, y luego a Matilla, quien había perdido también casi todo el aire. Pero Rennella se perdió entre tanto delantero. Jorge Molina pululaba por allí y Rubén Castro se tiraba cada vez más al medio para buscar el gol. Mucho tráfico. 

Mas nunca halló el Betis nada. Ni el gol ni soluciones a su escasa creatividad. Porque claras, lo que se dice claras, apenas dispuso de un par de ocasiones: un remate de cabeza de Perquis a la salida de un córner que desvió Alberto y un zurdazo de Kadir, que se llenó de balón y disparó fuera con todo a su favor. 

Fue un mal Betis. Ganar partidos incluso en Segunda exige más. Un poco más de todo: actitud en la presión, concentración defensiva, organización en los ataques, solidaridad y... dinamismo. Visado el ecuador de la primera mitad pudo verse a Casado, en la banda izquierda y superado el mediocampo, con el balón. Y sus compañeros parados. Pero es que no se movía ni uno. Dos o tres segundos que son el fiel retrato de lo que es un mal equipo. 

Y en Segunda no vale decir que faltan mimbres. Cierto que con un central de cierta jerarquía la plantilla estaría rematada, pero los once de ayer o los once de Ponferrada eran superiores a sus adversarios. Y a buen seguro que eso le ocurrirá con el resto de equipos de la categoría. Ha llegado, pues, la hora de Velázquez. Urge que arme un bloque, desbaste el equipo y gane partidos. Él se cree que tiene tiempo. Pero no es verdad.

Diario de Sevilla
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Sports 0-1: El Albacete sorprende a un Betis tocado

60), Jorge Molina y Rubén Castro. 1 - Albacete Balompié: Alberto; Antoñito, Gonzalo, Noguerol, Pol Bueso; Martio Ortiz, Indiano (Portu, min. 70). Incidencias: Partido de la 4ª jornada de la Liga Adelante disputado en el Benito Villamarín ante 30.049 espectadores, según los datos ofrecidos por el club local. .

EFE  14/09/2014 20:48

El Albacete logró la primera victoria en la temporada de su regreso a Segunda al ganar por la mínima, con gol de Chumbi mediada la segunda mitad, en el campo de un Betis que cosecha su segunda derrota consecutiva, una racha que compromete el puesto de su entrenador, Julio Velázquez.

Aunque los hombres de Luis César Sampedro, muy bien plantados de inicio, controlaron el juego en los primeros minutos, las únicas ocasiones de la primera fueron béticas, singularmente un cabezazo de Perquis desviado a córner por Alberto con una gran estirada.

En los minutos previos al descanso, Rubén Castro protagonizó dos llegadas con mucho peligro, pero su centro al segundo palo no encontró remate en la primera y su disparo cruzado, con mucha intención, se marchó fuera por poco en la segunda.

Los manchegos dieron un paso adelante en la segunda parte, sobre todo por la magnífica asociación en la banda derecha de Antoñito y César Díaz, quienes martirizaban a sus pares con constantes combinaciones e internadas.

Un centro del lateral al punto de penalti, primorosamente cabeceado por Chumbi a la escuadra, permitió que el Albacete se adelantase (min. 67) y el castigo habría sido peor si un par de minutos después no hubiese pifiado el ariete en boca de gol un pase de la muerte del mismo asistente.

El Betis, sin ideas, puso cerco a la meta de Alberto con la fuerza de la desesperación y a punto estuvo de empatar por medio de Kadir, que recogió un centro pasado de Casado pero controló mal y permitió que el meta albaceteño se le echase encima.

 

 

0 - Real Betis: Adán; Molinero, Perquis, Figueras, Casado; Lolo Reyes (Kadir, min. 46), N'Diaye, Matilla (Rennella, min. 68); Cejudo (Nono, min. 60), Jorge Molina y Rubén Castro.

 

1 - Albacete Balompié: Alberto; Antoñito, Gonzalo, Noguerol, Pol Bueso; Martio Ortiz, Indiano (Portu, min. 78); Jorge Díaz (Keko, min. 63), Edu Ramos, César Díaz; y Chumbi (Cidoncha, min. 87).

 

Gol: 0-1, Chumbi (m. 67)

 

Árbitro: José Luis Lesma López (madrileño). Amonestó a los locales Molinero (min. 22), Cejudo (min. 55), N'Diaye (min. 59) y Jorge Molina (min. 90); y a los visitantes Noguerol (min. 27), César Díaz (min. 43) y Gonzalo (min. 70).

 

Incidencias: Partido de la 4ª jornada de la Liga Adelante disputado en el Benito Villamarín ante 30.049 espectadores, según los datos ofrecidos por el club local. 

Mundo Deportivo
14/09
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Arts El Betis vuelve a tropezar (0-1)

El Real Betis perdió en casa ante el Albacete por la mínima, con gol de Chumbi mediada la segunda mitad. Un centro del lateral al punto de penalti, primorosamente cabeceado por Chumbi a la escuadra, permitió que el Albacete se adelantase (min. El Betis, sin ideas, puso cerco a la meta de Alberto con la fuerza de la desesperación y a punto estuvo de empatar por medio de Kadir, que recogió un centro pasado de Casado pero controló mal y permitió que el meta albaceteño se le echase encima.

El Real Betis perdió en casa ante el Albacete por la mínima, con gol de Chumbi mediada la segunda mitad. La derrota, la segunda consecutiva en Liga, compromete el puesto de su entrenador, Julio Velázquez. Aunque los hombres de Luis César Sampedro, muy bien plantados de inicio, controlaron el juego en los primeros minutos, las únicas ocasiones de la primera fueron béticas, singularmente un cabezazo de Perquis desviado a córner por Alberto con una gran estirada.

En los minutos previos al descanso, Rubén Castro protagonizó dos llegadas con mucho peligro, pero su centro al segundo palo no encontró remate en la primera y su disparo cruzado, con mucha intención, se marchó fuera por poco en la segunda. Los manchegos dieron un paso adelante en la segunda parte, sobre todo por la magnífica asociación en la banda derecha de Antoñito y César Díaz, quienes martirizaban a sus pares con constantes combinaciones e internadas.

Un centro del lateral al punto de penalti, primorosamente cabeceado por Chumbi a la escuadra, permitió que el Albacete se adelantase (min. 67) y el castigo habría sido peor si un par de minutos después no hubiese pifiado el ariete en boca de gol un pase de la muerte del mismo asistente. El Betis, sin ideas, puso cerco a la meta de Alberto con la fuerza de la desesperación y a punto estuvo de empatar por medio de Kadir, que recogió un centro pasado de Casado pero controló mal y permitió que el meta albaceteño se le echase encima.

Diario de Sevilla
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Sports El Betis vuelve a tropezar (0-1)

El Real Betis perdió en casa ante el Albacete por la mínima, con gol de Chumbi mediada la segunda mitad. Un centro del lateral al punto de penalti, primorosamente cabeceado por Chumbi a la escuadra, permitió que el Albacete se adelantase (min. El Betis, sin ideas, puso cerco a la meta de Alberto con la fuerza de la desesperación y a punto estuvo de empatar por medio de Kadir, que recogió un centro pasado de Casado pero controló mal y permitió que el meta albaceteño se le echase encima.

El Real Betis perdió en casa ante el Albacete por la mínima, con gol de Chumbi mediada la segunda mitad. La derrota, la segunda consecutiva en Liga, compromete el puesto de su entrenador, Julio Velázquez. Aunque los hombres de Luis César Sampedro, muy bien plantados de inicio, controlaron el juego en los primeros minutos, las únicas ocasiones de la primera fueron béticas, singularmente un cabezazo de Perquis desviado a córner por Alberto con una gran estirada.

En los minutos previos al descanso, Rubén Castro protagonizó dos llegadas con mucho peligro, pero su centro al segundo palo no encontró remate en la primera y su disparo cruzado, con mucha intención, se marchó fuera por poco en la segunda. Los manchegos dieron un paso adelante en la segunda parte, sobre todo por la magnífica asociación en la banda derecha de Antoñito y César Díaz, quienes martirizaban a sus pares con constantes combinaciones e internadas.

Un centro del lateral al punto de penalti, primorosamente cabeceado por Chumbi a la escuadra, permitió que el Albacete se adelantase (min. 67) y el castigo habría sido peor si un par de minutos después no hubiese pifiado el ariete en boca de gol un pase de la muerte del mismo asistente. El Betis, sin ideas, puso cerco a la meta de Alberto con la fuerza de la desesperación y a punto estuvo de empatar por medio de Kadir, que recogió un centro pasado de Casado pero controló mal y permitió que el meta albaceteño se le echase encima.

Diario de Sevilla
14/09
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Xavi Torres, baja en una lista de 19 convocados por Velázquez

El entrenador del Betis, Julio Velázquez, ha hecho pública la lista de convocados para el encuentro ante el Albacete. El preparador bético convoca a todos los jugadores disponibles por lo que Álex Martínez, Piccini y Xavi Torres no entran en una lista de 19 jugadores.

El entrenador del Betis, Julio Velázquez, ha hecho pública la lista de convocados para el encuentro ante el Albacete. El preparador bético convoca a todos los jugadores disponibles por lo que Álex Martínez, Piccini y Xavi Torres no entran en una lista de 19 jugadores. El centrocampista no estará en el partido frente a los manchergos al tener unas molestias en el calcáneo.

La convocatoria ofrecida por Velázquez es la siguiente: Adán, Dani Giménez, Molinero, Bruno, Matilla, Jordi Figueras, Rennella, Chuli, Nono, Kadir, Sergio Rodríguez, Álvaro Cejudo, Pacheco, N´Diaye, Molina, Perquis, Lolo Reyes, Casado y Rubén Castro.

El Correo de Andalucía
13/09
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Arts Ya sólo falta un pilar: N'Diaye

La entrada de Kadir podría suponer la salida del once ideal de Jorge Molina o Cejudo, aunque falta por saber dónde situará Velázquez a quien debe convertirse en otro de los pilares del equipo, N'Diaye. Y diez días después, llegó N'Diaye, quien pese a no ser un central podría suplir esta carencia si Julio Velázquez lo considera oportuno y no asoma ninguno que esté en paro ya con el mercado cerrado.

Los últimos fichajes realizados por la secretaría técnica del Betis han venido a reforzar un equipo que antes de este último arreón daba la impresión de ser uno más de la categoría de la que ominosamente forma parte. La tan criticada mala planificación cuando, muy entrado agosto, el equipo sólo ofrecía malas señales podría haberse enderezado con estas últimas llegadas, todas realizadas a raíz de la renovación de Rubén Castro, que obró un tanto como punto de inflexión.

Molinero, Dani Giménez, Casado, Bruno y Dani Pacheco no habían generado apenas ilusión en una hinchada que reclamaba fichajes con más empaque, máxime cuando el club había acometido alguna renovación más que sospechosa y no acababa de dar salida a algún descarte que se resistía. En el terreno de juego se plasmaba todo y sólo Rennella, otro de los nuevos pese a haber firmado un poco antes generaba ilusión en la pretemporada.

En ésas afrontaba el Betis su presentación en casa ante la Fiorentina después de una gira británica en la que las noticias positivas brillaron por su ausencia. Ese día, lunes 11 de agosto, se sentaba en el palco un nuevo futbolista que unir a los seis anteriores. Álvaro Cejudo regresaba a la casa en la que formó y pronto demostró el pontanés que iba a elevar el listón: por calidad, por veteranía y por compromiso.

Un día más tarde llegaba la buena nueva de la renovación de Rubén Castro y, junto a Adán, el Betis se aseguraba uno de los pilares para que el retorno a la Primera División no se haga esperar.

Con todo, las noticias en defensa seguían siendo negativas y la llegada de un central se hacía perentoria. El equipo sólo contaba con tres, Perquis, Jordi y Caro, y ninguno ofrecía un nivel acorde con lo que se exigía, si bien en esta zona es vital el acoplamiento de la pareja y Perquis y Jordi jamás han jugado bien cuando lo han hecho juntos.

Y diez días después, llegó N'Diaye, quien pese a no ser un central podría suplir esta carencia si Julio Velázquez lo considera oportuno y no asoma ninguno que esté en paro ya con el mercado cerrado.

El lateral derecho se dobló con Piccini, quien en teoría, por lo mostrado en su estreno en Ponferrada, debe salir vencedor en su competencia con Molinero. El italiano tiene fútbol y si los centrocampistas trabajan mejor las coberturas, el Betis debe permitirse el lujo de jugar con dos laterales ofensivos como él y Álex Martínez.

El último en llegar al equipo y en aparecer fue Kadir, quien ante el Llagostera demostró ya que está más de un punto por encima del nivel medio del equipo. El franco-argelino debe liderar el ataque junto a Rubén, ya sea posicionado detrás de él o en cualquiera de los flancos, preferentemente el derecho, donde mostró desborde.

La entrada de Kadir podría suponer la salida del once ideal de Jorge Molina o Cejudo, aunque falta por saber dónde situará Velázquez a quien debe convertirse en otro de los pilares del equipo, N'Diaye. El Betis precisa de su músculo en el mediocampo pero, igualmente, de su autoridad y salida de balón por potencia en la zaga. Si ésta es la gran duda, la otra es si el técnico cambiará el sistema para que Rubén Castro, Jorge Molina, Álvaro Cejudo y Kadir le quepan en el once.

Diario de Sevilla
12/09
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Velázquez: “Tengo claro qué portero jugará el domingo”

A este respecto, Velázquez no tiene duda de quién será el portero titular el domingo: “No hay portero de Copa, no hay portero de Liga, ni hay lateral derecho, etc. Si lo pusiéramos de mediocentro, también generaría peligro”. Por último, Velázquez habló de Kadir y de Jordi Figueras. Es un viaje completo, porque se entrena poco y le hubiera venido bien acumular más minutos debido a la pretemporada tan peculiar que ha tenido.

La rueda de prensa previa al próximo encuentro liguero arrancó con un nuevo aviso por parte del entrenador verdiblanco: “Situaciones vinculadas al tema Adán-Kike las doy totalmente zanjadas de aquí a final de temporada”. A este respecto, Velázquez no tiene duda de quién será el portero titular el domingo: “No hay portero de Copa, no hay portero de Liga, ni hay lateral derecho, etc. El grupo está por encima de todo pero sí tengo claro quién será el portero del domingo”. Para el técnico del Betis, “los números de Adán y de Dani no me dicen nada. La pretemporada no tiene nada que ver”.

Respecto a uno de los llamados a ser puntal del equipo esta temporada, Alfred N’Diaye, el técnico quiere verlo en la sesión de trabajo vespertino para aclarar sus ideas: “Si, ya llegó, está en perfectas condiciones, ha jugado poquito pero está en casa descansando. Es un viaje completo, porque se entrena poco y le hubiera venido bien acumular más minutos debido a la pretemporada tan peculiar que ha tenido. De todos modos, ha venido en condiciones para entrenar esta tarde. En base a eso, entrará seguro en la convocatoria luego después ya valoraremos”.

Velázquez también habló en rueda de prensa de Xavi Torres, del que aseguró que  “es un ejemplo de profesionalidad y el ejemplo de jugador competitivo a la enésima potencia. Tiene una predisposición excepcional, de Primera División, el año pasado tuvo mala fortuna y en la actual, debido a la situación inicial de Lolo, la no presencia de un perfil como Alfred, ha tenido bastante continuidad en pretemporada. Nos ha dado siempre un nivel elevado, estoy contentísimo con él pero hay que tener cuidado con las cargas porque viene de un periodo importante de inactividad. Podría jugar perfectamente, pero quiero ver cómo está él, Alfred y  Lolo esta tarde. Hay que administrar a la gente y tener cabeza para sacar el mayor rendimiento”, señaló.

El técnico verdiblanco aseguró que la posición de Rubén Castro “dependerá de la fase del partido y del rival. Si lo pusiéramos de mediocentro, también generaría peligro”. Por último, Velázquez habló de Kadir y de Jordi Figueras. Del franco-argelino comentó que lleva “cinco o seis temporadas donde le he visto mucho y sé lo que va a dar” mientras que del cuestionado central señaló que “está compitiendo cada vez mejor dentro de una situación compleja. Está dando un rendimiento francamente bueno en líneas generales”.

Sobre el próximo rival -el Albacete-, Velázquez destacó que “es un equipo con desborde por fuera y que mantiene los jugadores y el estilo del pasado año. Rubén Cruz tiene además un buen bagaje goleador”, añadió.

El Correo de Andalucía
12/09
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Sports Luis César: "Seguramente... esel mejor equipo de Segunda"

Luis César Sampedro, el entrenador del Albacete, ha elogiado al Real Betis, al que visita su equipo el próximo domingo y al que ha calificado como "seguramente, el mejor equipo de Segunda división".

El técnico del equipo manchego, en la habitual rueda de prensa previa a cada partido, ha asegurado que el cuadro bético "es un equipo que solo aprovechando tus errores te puede ganar" porque, ha especificado, "arriba tiene dinamita pura con hombres como Jorge Molina y Rubén Castro, a los que he tenido, y si mis centrales tienen un mínimo fallo lo van a aprovechar".

Tras la primera victoria del cuadro manchego esta temporada, en Copa del Rey el miércoles ante el Zaragoza, Luis César ha reconocido que esta semana es "más complicado" hacer la alineación titular pues el rendimiento de los teóricos suplentes estuvo a un nivel alto.

De los jugadores que más destacaron ha nombrado a Indiano como "el mejor del partido" y al lateral Carlos porque "hizo un auténtico partidazo", aunque no ha confirmado su presencia en el once titular. "Para meter a Indiano tengo que quitar a Mario, a Edu o a Portu y para poner a Carlos quitar a Antoñito. No es tan fácil, tengo que valorar qué me dan unos y qué me pueden aportar otros", ha reflexionado.

Pide paciencia a la afición

Luis César ha querido enviar un mensaje de paciencia a su hinchada, pues estima que, pese a no haber ganado aún en las tres primeras jornadas de liga, "el equipo ha competido muy bien" y, actualmente está "dentro del objetivo" de la salvación.

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Sports Arts Ya sólo falta un pilar: N'Diaye

La entrada de Kadir podría suponer la salida del once ideal de Jorge Molina o Cejudo, aunque falta por saber dónde situará Velázquez a quien debe convertirse en otro de los pilares del equipo, N'Diaye. Y diez días después, llegó N'Diaye, quien pese a no ser un central podría suplir esta carencia si Julio Velázquez lo considera oportuno y no asoma ninguno que esté en paro ya con el mercado cerrado.

Los últimos fichajes realizados por la secretaría técnica del Betis han venido a reforzar un equipo que antes de este último arreón daba la impresión de ser uno más de la categoría de la que ominosamente forma parte. La tan criticada mala planificación cuando, muy entrado agosto, el equipo sólo ofrecía malas señales podría haberse enderezado con estas últimas llegadas, todas realizadas a raíz de la renovación de Rubén Castro, que obró un tanto como punto de inflexión.

Molinero, Dani Giménez, Casado, Bruno y Dani Pacheco no habían generado apenas ilusión en una hinchada que reclamaba fichajes con más empaque, máxime cuando el club había acometido alguna renovación más que sospechosa y no acababa de dar salida a algún descarte que se resistía. En el terreno de juego se plasmaba todo y sólo Rennella, otro de los nuevos pese a haber firmado un poco antes generaba ilusión en la pretemporada.

En ésas afrontaba el Betis su presentación en casa ante la Fiorentina después de una gira británica en la que las noticias positivas brillaron por su ausencia. Ese día, lunes 11 de agosto, se sentaba en el palco un nuevo futbolista que unir a los seis anteriores. Álvaro Cejudo regresaba a la casa en la que formó y pronto demostró el pontanés que iba a elevar el listón: por calidad, por veteranía y por compromiso.

Un día más tarde llegaba la buena nueva de la renovación de Rubén Castro y, junto a Adán, el Betis se aseguraba uno de los pilares para que el retorno a la Primera División no se haga esperar.

Con todo, las noticias en defensa seguían siendo negativas y la llegada de un central se hacía perentoria. El equipo sólo contaba con tres, Perquis, Jordi y Caro, y ninguno ofrecía un nivel acorde con lo que se exigía, si bien en esta zona es vital el acoplamiento de la pareja y Perquis y Jordi jamás han jugado bien cuando lo han hecho juntos.

Y diez días después, llegó N'Diaye, quien pese a no ser un central podría suplir esta carencia si Julio Velázquez lo considera oportuno y no asoma ninguno que esté en paro ya con el mercado cerrado.

El lateral derecho se dobló con Piccini, quien en teoría, por lo mostrado en su estreno en Ponferrada, debe salir vencedor en su competencia con Molinero. El italiano tiene fútbol y si los centrocampistas trabajan mejor las coberturas, el Betis debe permitirse el lujo de jugar con dos laterales ofensivos como él y Álex Martínez.

El último en llegar al equipo y en aparecer fue Kadir, quien ante el Llagostera demostró ya que está más de un punto por encima del nivel medio del equipo. El franco-argelino debe liderar el ataque junto a Rubén, ya sea posicionado detrás de él o en cualquiera de los flancos, preferentemente el derecho, donde mostró desborde.

La entrada de Kadir podría suponer la salida del once ideal de Jorge Molina o Cejudo, aunque falta por saber dónde situará Velázquez a quien debe convertirse en otro de los pilares del equipo, N'Diaye. El Betis precisa de su músculo en el mediocampo pero, igualmente, de su autoridad y salida de balón por potencia en la zaga. Si ésta es la gran duda, la otra es si el técnico cambiará el sistema para que Rubén Castro, Jorge Molina, Álvaro Cejudo y Kadir le quepan en el once.

Diario de Sevilla
12/09
12 Puntos
1

Sports Al son del fútbol de Matilla y Kadir (2-0)

El Betis pronto vio que la distancia con el rival era sideral y se confió. El Betis salvó con oficio y merced a la superior calidad de sus futbolistas un partido que asomaba con mucho veneno en sus intestinos y que, por adobarse además de su carácter de eliminatoria única, podría haber desembocado en una tremenda crisis cuando su deambular no ha hecho más que comenzar. Jugó a un ritmo de lo que es hoy, un equipo de Segunda División, y le faltó, además, velocidad y brío para desbordar.

El Betis salvó con oficio y merced a la superior calidad de sus futbolistas un partido que asomaba con mucho veneno en sus intestinos y que, por adobarse además de su carácter de eliminatoria única, podría haber desembocado en una tremenda crisis cuando su deambular no ha hecho más que comenzar. A los rescoldos del ridículo perpetrado por el equipo verdiblanco tres días atrás en El Toralín había que echarles agua con urgencia y de ello se encargaron principalmente dos futbolistas, Matilla y el debutante Kadir, aunque antes de que ambos sacasen a relucir un fútbol inabordable para el rival el bético tuviese tiempo de imaginarse lo peor e incluso despedir a los pupilos de Velázquez con una sonora pitada cuando enfilaron por vez primera la bocana de vestuarios. 

El Llagostera no es nada, más que un voluntarioso grupo de futbolistas bien ordenado por su técnico pero al que nada le iba en la pelea. Incomodó todo lo que pudo ya que el Betis concedió más de la cuenta en la primera fase del choque, sobre todo merced a un par de faltas absurdas que descubrieron la excelente zurda de Pitu a balón parado, pero poco más. El fútbol incisivo del ex bético David Querol y del potente Robert Simón no halló jamás la respuesta de un Juanjo que rara vez viaja con el gol en su valija.

Encima, cuando el Betis, en los diez minutos iniciales de la reanudación, logró sus dos goles, Castillejo comenzó a pensar en la dura batalla que su recién ascendido equipo tendrá este fin de semana frente a Osasuna y relevó a Juanjo para dar entrada a un centrocampista como Tarradellas. Apenas se llevaba una hora de partido y éste quedaba más que visto para sentencia.

Era el corolario de un encuentro que hasta entonces había resultado equilibrado. El Betis pronto vio que la distancia con el rival era sideral y se confió. Jugó a un ritmo de lo que es hoy, un equipo de Segunda División, y le faltó, además, velocidad y brío para desbordar. Sólo Matilla, que formó pareja con Nono por delante de Xavi Torres en un triángulo perfecto, buscó la medialuna del área y alguna que otra asociación con Rubén Castro por el costado izquierdo del ataque verdiblanco. Al otro lado, Kadir no hallaba correspondencia en Nono, aunque ya dejaba destellos de tratarse de un futbolista importante, con algún control de balón ejemplar.

Pero el Betis, que controlaba el balón, no hacía lo propio con el partido y las ocasiones se redujeron a algún chispazo leve de los mencionados Matilla y Kadir que no encontraron un remate adecuado en Rennella ni en un Rubén Castro que vive amargado tan escorado a la cal.

Empero, apareció Nono y aumentaron las prestaciones de los dos únicos futbolistas que parecían enchufados. Un pase profundo del portuense sobre Kadir sirvió para que el francés sirviese atrás y que Matilla lo empujase con suavidad y algo de fortuna a la red. Apenas habían transcurrido diez minutos, los mejores del Betis con el toledano muy intenso e iniciando casi todas las jugadas, cuando el francés abusó de su tranco para desbordar a su par y permitir el estreno goleador de Rennella, quien definió con clase en el primer palo.

No le hizo falta más al Betis, aunque a partir de ahí no pasó apuro alguno y controló por completo un partido que ya no deparó nada interesante. El cuadro heliopolitano siguió proponiendo juego, pero el Llagostera jamás tocó a rebato en busca de un gol que lo metiera de nuevo en la eliminatoria.

El olor a chamusquina había desaparecido ya del estadio, la camisa de Velázquez lucía más limpia incluso que al principio y hasta algún conformista lanzó algún cántico que no venía a cuento. Mientras, el técnico, al igual que había hecho su colega minutos antes, volvió la vista en su caso hacia el Albacete y reservó a su nueva joyita, Kadir, de algún contratiempo.

El futbolista argelino de origen, junto con N'Diaye, Piccini y alguno más que se sume a la fiesta como Matilla o Cejudo, deben formar junto a Adán y Rubén Castro el núcleo duro de un equipo que está obligado a subir peldaños en su juego. Visto lo visto ayer, la apuesta debe ser por el balón y por el ataque como mejor manera de que éste no ronde el área propia, que es donde las carencias afloran fruto de una planificación deportiva que alguien deberá explicar algún día, ascienda el Betis o baje a Segunda B: sobran mediapuntitas y falta un central de verdad.

Diario de Sevilla
11/09
18 Puntos
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Al son del fútbol de Matilla y Kadir (2-0)

El Betis pronto vio que la distancia con el rival era sideral y se confió. El Betis salvó con oficio y merced a la superior calidad de sus futbolistas un partido que asomaba con mucho veneno en sus intestinos y que, por adobarse además de su carácter de eliminatoria única, podría haber desembocado en una tremenda crisis cuando su deambular no ha hecho más que comenzar. Jugó a un ritmo de lo que es hoy, un equipo de Segunda División, y le faltó, además, velocidad y brío para desbordar.

El Betis salvó con oficio y merced a la superior calidad de sus futbolistas un partido que asomaba con mucho veneno en sus intestinos y que, por adobarse además de su carácter de eliminatoria única, podría haber desembocado en una tremenda crisis cuando su deambular no ha hecho más que comenzar. A los rescoldos del ridículo perpetrado por el equipo verdiblanco tres días atrás en El Toralín había que echarles agua con urgencia y de ello se encargaron principalmente dos futbolistas, Matilla y el debutante Kadir, aunque antes de que ambos sacasen a relucir un fútbol inabordable para el rival el bético tuviese tiempo de imaginarse lo peor e incluso despedir a los pupilos de Velázquez con una sonora pitada cuando enfilaron por vez primera la bocana de vestuarios. 

El Llagostera no es nada, más que un voluntarioso grupo de futbolistas bien ordenado por su técnico pero al que nada le iba en la pelea. Incomodó todo lo que pudo ya que el Betis concedió más de la cuenta en la primera fase del choque, sobre todo merced a un par de faltas absurdas que descubrieron la excelente zurda de Pitu a balón parado, pero poco más. El fútbol incisivo del ex bético David Querol y del potente Robert Simón no halló jamás la respuesta de un Juanjo que rara vez viaja con el gol en su valija.

Encima, cuando el Betis, en los diez minutos iniciales de la reanudación, logró sus dos goles, Castillejo comenzó a pensar en la dura batalla que su recién ascendido equipo tendrá este fin de semana frente a Osasuna y relevó a Juanjo para dar entrada a un centrocampista como Tarradellas. Apenas se llevaba una hora de partido y éste quedaba más que visto para sentencia.

Era el corolario de un encuentro que hasta entonces había resultado equilibrado. El Betis pronto vio que la distancia con el rival era sideral y se confió. Jugó a un ritmo de lo que es hoy, un equipo de Segunda División, y le faltó, además, velocidad y brío para desbordar. Sólo Matilla, que formó pareja con Nono por delante de Xavi Torres en un triángulo perfecto, buscó la medialuna del área y alguna que otra asociación con Rubén Castro por el costado izquierdo del ataque verdiblanco. Al otro lado, Kadir no hallaba correspondencia en Nono, aunque ya dejaba destellos de tratarse de un futbolista importante, con algún control de balón ejemplar.

Pero el Betis, que controlaba el balón, no hacía lo propio con el partido y las ocasiones se redujeron a algún chispazo leve de los mencionados Matilla y Kadir que no encontraron un remate adecuado en Rennella ni en un Rubén Castro que vive amargado tan escorado a la cal.

Empero, apareció Nono y aumentaron las prestaciones de los dos únicos futbolistas que parecían enchufados. Un pase profundo del portuense sobre Kadir sirvió para que el francés sirviese atrás y que Matilla lo empujase con suavidad y algo de fortuna a la red. Apenas habían transcurrido diez minutos, los mejores del Betis con el toledano muy intenso e iniciando casi todas las jugadas, cuando el francés abusó de su tranco para desbordar a su par y permitir el estreno goleador de Rennella, quien definió con clase en el primer palo.

No le hizo falta más al Betis, aunque a partir de ahí no pasó apuro alguno y controló por completo un partido que ya no deparó nada interesante. El cuadro heliopolitano siguió proponiendo juego, pero el Llagostera jamás tocó a rebato en busca de un gol que lo metiera de nuevo en la eliminatoria.

El olor a chamusquina había desaparecido ya del estadio, la camisa de Velázquez lucía más limpia incluso que al principio y hasta algún conformista lanzó algún cántico que no venía a cuento. Mientras, el técnico, al igual que había hecho su colega minutos antes, volvió la vista en su caso hacia el Albacete y reservó a su nueva joyita, Kadir, de algún contratiempo.

El futbolista argelino de origen, junto con N'Diaye, Piccini y alguno más que se sume a la fiesta como Matilla o Cejudo, deben formar junto a Adán y Rubén Castro el núcleo duro de un equipo que está obligado a subir peldaños en su juego. Visto lo visto ayer, la apuesta debe ser por el balón y por el ataque como mejor manera de que éste no ronde el área propia, que es donde las carencias afloran fruto de una planificación deportiva que alguien deberá explicar algún día, ascienda el Betis o baje a Segunda B: sobran mediapuntitas y falta un central de verdad.

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Arts Al son del fútbol de Matilla y Kadir (2-0)

El Betis pronto vio que la distancia con el rival era sideral y se confió. El Betis salvó con oficio y merced a la superior calidad de sus futbolistas un partido que asomaba con mucho veneno en sus intestinos y que, por adobarse además de su carácter de eliminatoria única, podría haber desembocado en una tremenda crisis cuando su deambular no ha hecho más que comenzar. Jugó a un ritmo de lo que es hoy, un equipo de Segunda División, y le faltó, además, velocidad y brío para desbordar.

El Betis salvó con oficio y merced a la superior calidad de sus futbolistas un partido que asomaba con mucho veneno en sus intestinos y que, por adobarse además de su carácter de eliminatoria única, podría haber desembocado en una tremenda crisis cuando su deambular no ha hecho más que comenzar. A los rescoldos del ridículo perpetrado por el equipo verdiblanco tres días atrás en El Toralín había que echarles agua con urgencia y de ello se encargaron principalmente dos futbolistas, Matilla y el debutante Kadir, aunque antes de que ambos sacasen a relucir un fútbol inabordable para el rival el bético tuviese tiempo de imaginarse lo peor e incluso despedir a los pupilos de Velázquez con una sonora pitada cuando enfilaron por vez primera la bocana de vestuarios. 

El Llagostera no es nada, más que un voluntarioso grupo de futbolistas bien ordenado por su técnico pero al que nada le iba en la pelea. Incomodó todo lo que pudo ya que el Betis concedió más de la cuenta en la primera fase del choque, sobre todo merced a un par de faltas absurdas que descubrieron la excelente zurda de Pitu a balón parado, pero poco más. El fútbol incisivo del ex bético David Querol y del potente Robert Simón no halló jamás la respuesta de un Juanjo que rara vez viaja con el gol en su valija.

Encima, cuando el Betis, en los diez minutos iniciales de la reanudación, logró sus dos goles, Castillejo comenzó a pensar en la dura batalla que su recién ascendido equipo tendrá este fin de semana frente a Osasuna y relevó a Juanjo para dar entrada a un centrocampista como Tarradellas. Apenas se llevaba una hora de partido y éste quedaba más que visto para sentencia.

Era el corolario de un encuentro que hasta entonces había resultado equilibrado. El Betis pronto vio que la distancia con el rival era sideral y se confió. Jugó a un ritmo de lo que es hoy, un equipo de Segunda División, y le faltó, además, velocidad y brío para desbordar. Sólo Matilla, que formó pareja con Nono por delante de Xavi Torres en un triángulo perfecto, buscó la medialuna del área y alguna que otra asociación con Rubén Castro por el costado izquierdo del ataque verdiblanco. Al otro lado, Kadir no hallaba correspondencia en Nono, aunque ya dejaba destellos de tratarse de un futbolista importante, con algún control de balón ejemplar.

Pero el Betis, que controlaba el balón, no hacía lo propio con el partido y las ocasiones se redujeron a algún chispazo leve de los mencionados Matilla y Kadir que no encontraron un remate adecuado en Rennella ni en un Rubén Castro que vive amargado tan escorado a la cal.

Empero, apareció Nono y aumentaron las prestaciones de los dos únicos futbolistas que parecían enchufados. Un pase profundo del portuense sobre Kadir sirvió para que el francés sirviese atrás y que Matilla lo empujase con suavidad y algo de fortuna a la red. Apenas habían transcurrido diez minutos, los mejores del Betis con el toledano muy intenso e iniciando casi todas las jugadas, cuando el francés abusó de su tranco para desbordar a su par y permitir el estreno goleador de Rennella, quien definió con clase en el primer palo.

No le hizo falta más al Betis, aunque a partir de ahí no pasó apuro alguno y controló por completo un partido que ya no deparó nada interesante. El cuadro heliopolitano siguió proponiendo juego, pero el Llagostera jamás tocó a rebato en busca de un gol que lo metiera de nuevo en la eliminatoria.

El olor a chamusquina había desaparecido ya del estadio, la camisa de Velázquez lucía más limpia incluso que al principio y hasta algún conformista lanzó algún cántico que no venía a cuento. Mientras, el técnico, al igual que había hecho su colega minutos antes, volvió la vista en su caso hacia el Albacete y reservó a su nueva joyita, Kadir, de algún contratiempo.

El futbolista argelino de origen, junto con N'Diaye, Piccini y alguno más que se sume a la fiesta como Matilla o Cejudo, deben formar junto a Adán y Rubén Castro el núcleo duro de un equipo que está obligado a subir peldaños en su juego. Visto lo visto ayer, la apuesta debe ser por el balón y por el ataque como mejor manera de que éste no ronde el área propia, que es donde las carencias afloran fruto de una planificación deportiva que alguien deberá explicar algún día, ascienda el Betis o baje a Segunda B: sobran mediapuntitas y falta un central de verdad.

Diario de Sevilla
11/09
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