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People María León asiste a la première de ?Marsella? muy recuperada de su herpes

Nadie se quiso perder el estreno de Marsella, y mucho menos una de sus protagonistas: María León (29). En el pelo, un recogido bajo despeinado y en la cara, la belleza de siempre.En Marsella, la otra gran estrella del reparto es Goya Toledo (44), que se mostró muy cariñosa con la hermana de Paco León (44).El filme, dirigido por Belén Macías, narra la historia de Sara (León) y Virginia (Toledo).

Nadie se quiso perder el estreno de Marsella, y mucho menos una de sus protagonistas: María León (29). Hasta la noche de la première era duda. Un herpes en la cara era el culpable de tanta incertidumbre. Pero María es mucha María y está imparable.

Apareció espectacular, con vestido de estampado floral, con cuello de bebé y corte años 50. En el pelo, un recogido bajo despeinado y en la cara, la belleza de siempre.

En Marsella, la otra gran estrella del reparto es Goya Toledo (44), que se mostró muy cariñosa con la hermana de Paco León (44).

El filme, dirigido por Belén Macías, narra la historia de Sara (León) y Virginia (Toledo). Dos mujeres que luchan por la custodia de la pequeña Claire, hija biológica de Sara y acogida por Virginia durante varios años.

Cuore
18/07
12 Puntos
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Portillo baja a María a la tierra

El monólogo fabula sobre los últimos años de vida de María, exiliada en Éfeso (Turquía). Jueves, 17 de julio del 2014 Blanca Portillo -inmenso Segismundo en su última visita a Barcelona- vuelve a la ciudad reencarnada en una Virgen María terrenal y pagana. Habla de todas las madres, tercia Portillo; de un ser humano con contradicciones y dudas que ve cómo su hijo se marcha un día de casa, vuelve tres años después cambiado y le matan.

Jueves, 17 de julio del 2014

Blanca Portillo -inmenso Segismundo en su última visita a Barcelona- vuelve a la ciudad reencarnada en una Virgen María terrenal y pagana. Sin ángeles que la custodien y le anuncien la buena nueva. Es simplemente María. Una esposa y madre que grita su dolor y enfado por la pérdida de su hijo. Así la concibió Colm Tóibín y así la recoge el cineasta Agustí Villaronga en su debut en la dirección teatral. «Me gusta mucho el teatro, me lo propusieron y me pareció fácil: el texto es muy bueno, lleva a la reflexión y lo interpreta una grandísima actriz», valora el premiado realizador de Pa negre. Coproducida por el Grec y el Centro Dramático Nacional, El testamento de María volverá el próximo marzo al Lliure tras agotar el aforo de la idónea Capella del Macba, con escenografía de Frederic Amat.

El monólogo fabula sobre los últimos años de vida de María, exiliada en Éfeso (Turquía). Los amigos de su hijo Jesús quieren que ratifique los Evangelios pero ella se muestra en desacuerdo. «Lo interesante es que el autor explora el dolor de una mujer por la muerte de su hijo por unos ideales que no comparte, lo mismo que puede pasar con la madre de un hijo muerto en Irak o de un kamikaze», argumenta Villaronga. Habla de todas las madres, tercia Portillo; de un ser humano con contradicciones y dudas que ve cómo su hijo se marcha un día de casa, vuelve tres años después cambiado y le matan.  «No es seguidora de su hijo, no lo entiende y ha dejado de ir a la sinagoga. Le escandaliza que digan que es hijo de Dios, porque es hijo de su marido», agrega.

Del escándalo que suscitó la obra en Broadway, la actriz entiende que «cuando interviene el factor religioso, y se topa con una tradición de 2.000 años, la gente que cree en algo es difícil que crea en otra cosa. Se les hace raro ver a María llorando al marido». Pero si abren la mente y el corazón, no deberían sentirse ofendidos. «Es lícito que esté enfadada con los Apóstoles porque su hijo muere en la cruz. Si existió, era un ser humano». 

El Periódico ES
17/07
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Arts Rinden homenaje a la diva María Félix con una muestra fotográfica en México

México, 17 jul (EFE).- Un compendio de 45 fotografías que capturan aspectos pocos conocidos de la diva del cine mexicano María Félix (1914-2002) se exhiben desde hoy en la Cineteca Nacional, en Ciudad de México, como parte de un homenaje póstumo a la artista a los 100 años de su nacimiento.

Las imágenes, de mediano formato y en blanco y negro, son del fotógrafo Héctor García Cobo (1923-2012), quien durante varios años siguió a Félix y logró captar momentos especiales como su boda, la tercera para la diva, con el actor Jorge Negrete.

Figura una fotografía en la que el muralista Diego Rivera posa junto a un cuadro de Félix hecho por él, en la casa de la actriz.

En estas fotografías aparece la actriz "como la mujer, lejos de los escenarios y del glamour", explicó a la prensa la encargada de la exhibición, Gabriela González.

La muestra está hecha con fotos pertenecientes al archivo fotográfico de la Fundación María y Héctor García.

Se observan imágenes de María Félix acompañada de Andrés y Domingo Soler durante el rodaje de "La escondida" (1955), de Pedro Arméndariz en la misma cinta, al lado de Pedro Infante en una escena de "Tizoc: amor indio" (1956), o tomando un descanso en una hamaca.

También se incluyen fotografías en el aeropuerto de Ciudad de México cuando regresó de uno de sus viajes a París, al lado de su cuarto esposo, Alex Berger, conviviendo con periodistas y portavoces o dando autógrafos.

En la inauguración estuvieron presentes el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa; el director de la Cineteca Nacional, Alejandro Pelayo, y María García, viuda y colega de Héctor García.

"Esta exposición reúne el ojo fotográfico de Héctor García y la belleza y presencia de María Félix, icono del cine mexicano, lo cual es posible gracias a la generosidad de María (viuda de García). Este año la actriz cumpliría 100 años y hay que festejarla durante todo el año", expuso Tovar.

Se prevé que la muestra sea presentada a lo largo de este año en festivales de cine mexicano y a nivel internacional.

María Félix nació en Álamos, norteño estado de Sonora, el 8 de abril de 1914 e irónicamente murió el mismo día, pero de 2002.

Este año Conaculta ha programado diferentes actividades de homenaje a la reconocida actriz, conocida como "La Doña".

De acuerdo con Conaculta, a 100 años de su nacimiento y 12 de su muerte, "María de los Ángeles Félix es parte central de los mitos de mexicanidad que construyó el cine de oro".

Como parte del programa de actividades, en abril pasado se abrió la librería especializada en cine y artes escénicas en la Cineteca Nacional, la cual lleva el nombre de la protagonista de cintas como "Río escondido", "La cucaracha", "La diosa arrodillada", "Doña Bárbara" y "El peñón de las ánimas".

Además, la 56 edición de la Muestra Internacional de la Cineteca abrió su programación con "La diosa arrodillada", película que representa el primer trabajo de María Félix con el destacado director Roberto Gavaldón.

(EFE Verde)

La Información
17/07
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La leona en invierno

También porque así entendió María que debía ser su trabajo en Marsella, la nueva película de la directora Belén Macías, para la cual ha ensanchado sus nalgas: "Fue una decisión mía. El personaje no tiene nada que ver conmigo y quise hacer un cambio físico que me ayudara a contarlo". Por algo lo bautizó Carmina como Bárcenas". Si algún día se digna a decir unas palabras, es posible que María lo primero que le enseñe a decir sea esto: "Da mucha rabia que la gente no vaya al cine.

Esta entrevista empieza donde la espalda pierde su nombre, porque hablamos con María León (Sevilla, 1984), protagonista de Con el culo al aire y dueña de uno de los traseros más celebrados y comentados del verano de 2013 gracias a su anuncio de unas galletas dietéticas. También porque así entendió María que debía ser su trabajo en Marsella, la nueva película de la directora Belén Macías, para la cual ha ensanchado sus nalgas: “Fue una decisión mía. El personaje no tiene nada que ver conmigo y quise hacer un cambio físico que me ayudara a contarlo”. Aquel anuncio dio y, de hecho, todavía da, bastante que hablar: “Yo siempre creí que eran mis ojos lo que miraban los hombres, y ya ves tú. Para mí fue un orgullo, porque yo no pensaba que tuviera un culo aparentemente fantástico, y muchos decían que usaba a una doble [risas]. Fue extraño?”. Si los fans del anuncio de marras se la encuentran por la playa, no deben preocuparse, que la reconocerán rápidamente por delante? y por detrás: “Tuve que volver a perder peso en seguida porque rápidamente me puse a rodar Carmina y amén. Pero, vamos, que yo me siento mejor con dos kilos de más que con dos kilos de menos”.

María es apasionada, verborreíca, lenguaraz cuando toca. Fuma (mucho). A veces, más que estar entrevistando a una actriz de carne y hueso, uno tiene la sensación de estar conversando con un personaje de León y Quiroga, una de esas mujeres míticas que tan pronto hielan la copa de brandy del hombre más experimentado con un aletear de pestañas como se ponen a llorar en un rincón del Café de Levante. Hasta su cuenta en Twitter, @laleonademaria, tiene ecos copleros. ¿Se confundirá la ficción con la realidad? “No, qué va. En Marsella soy Sara, una toxicómana que no ha tenido una vida fácil. Una de las cosas que más trabajo me costó interpretar fue el hecho de que, por mucho que luche por el amor, es una perdedora absoluta, una mujer sin oportunidades, y eso es muy difícil de aceptar. La leona de María, en cambio, es una chica que trabaja de actriz y que intenta mantenerse en el oficio. Y a la que de momento no le va mal. Aunque mañana no se sabe?” Hoy, le va tan bien que hasta puede compartir vestido de Lanvin, como el que luciera en la pasada gala de los Goya y que cuesta 4.000 del ala, con nada más y nada menos que toda una reina, Máxima de Holanda. “Cuando lo vi lo único que pensé fue: ‘Mira qué buen gusto tiene la chica’. Nos pueden poner pegas a las dos, pero no me voy a tirar piedras sobre mi propio tejado, así que mejor decir que a las dos nos queda muy bien”. Pero, como no lo puede evitar, al momento da su veredicto fashionista: “Ella es más grande, así que lo llena un poco más; yo soy más pequeñita y me queda un poco más bailongo. Tiene que haber una tercera por ahí a la que le quede mejor, mira lo que te digo”. Tal vez sea Angelina Jolie, con la que coincidió recientemente en los Independent Spirit Awards y sobre la que solo acertó a decir: ‘Tiene la piel como de seda”.

Marsella es un paso más en la carrera de una intérprete que se presentó arrasando en 2011 con La voz dormida (Concha de Plata a la Mejor Actriz en Donosti y Goya revelación). Fue una interpretación epidérmica, en la que muchos vieron (¡palabras mayores!) a una posible heredera de la primera Victoria Abril, esa que lucía bragas de oro y llenaba tiempos de silencio en las mejores películas de Vicente Aranda. Después han llegado sendos episodios de la saga familiar de mamá Carmina (Carmina o revienta y Carmina y amén, ambas dirigidas por su hermano). Para ella, la segunda es “un peliculón”. Una progresión en la faceta como realizador de Paco León: “No tiene nada que ver con la primera. Se ve perfectamente su proceso de crecimiento. Poquito a poco y paso a paso, como si hiciera un beauty”. Sabe de lo que habla: su María vive obsesionada, hasta la delincuencia, con cumplir su sueño de montar “un centro de belleza, nada de una peluquería”. Que ya ven que hay clases y clases.

En todas, como en Marsella, encarna a esas sufridoras de clase popular, toreadoras, con mayor o menor fortuna, de las cornadas que tira la vida. Aquí, tiene que intimar con su hija, a la que había dado en adopción, durante un viaje en búsqueda de un padre al que hace años que no ve y, de paso, transportar un cargamento de cocaína. Por si fuera poco, debe aguantar a la madre adoptiva de la niña, una pijísima Goya Toledo, y lucir unos leggins de colores que hacen daño a la vista de cualquiera que no sea daltónico y que dejan poco lugar a la imaginación de lo adheridos a su cuerpo que se encuentran. Igual es un poco demasiado, pero María parece sentirse a gusto con esta suerte de personajes que podrían ser el colmo de las desdichas. ¿Para cuándo un cambio? ¿No le apetecería ser una mujer fatal como la de esta sesión de fotos? “[Risas] Como actriz me gustaría hacer de todo y transformarme en todo lo que yo no sea. De momento, no me ha llegado ningún guion a casa de ese tipo. Lo mismo solo me llaman para hacer esto, como a Gracita Morales. Supongo que no es un personaje que se vea en mí y tampoco me esfuerzo en fomentarlo. Si me llega, pues si con Sara he engordado, para ese me intentaré estirar las piernas como un chicle; a ver si puedo medir dos metros más”. No hay mal que cien años dure y, en el caso de María, en Marsella, por lo menos, tiene un gratificante encuentro sexual con Eduard Fernández. Cierto es que el acto en sí, por cómo y por quién interviene, ni es muy glamuroso ni parece un pasaje de 50 sombras de Grey: Eduard conduce un camión de mudanzas, está sudadito y tiene toda la pinta de que le huele la axila a gasolina súper. “Es una secuencia muy difícil porque yo anteriormente no me había desnudado en pantalla. En una escena así, en la que trabajas con tu cuerpo, te puedes sentir frágil. Afortunadamente, me ha tocado hacerlo de la mano de un caballero, de un señor y de un gran actor. Me ha enseñado a jugar sin pudor, a mirar esta profesión como algo bonito y no como algo sucio. Cuando te dan un texto y te dicen cómo ponerte, cómo mirar, cómo respirar? darle autenticidad es muy difícil. Nosotros hemos conseguido que se vea amor en la pantalla. Con gasolina, con pelo en el pecho o lo que sea, Eduard tiene una mirada irresistible”.

La León, por lo visto, es bastante más pudorosa que su hermano, que celebrara su follower un millón con un desnudo en porreta de lo más comentado. Por cierto, ¿qué diferencia hay entre ser dirigido por dos hombres como Zambrano y Paco y hacerlo por una mujer, como Belén en Marsella? “Ninguna, porque tanto Benito como mi hermano tienen una sensibilidad muy parecida. Lo que sí me hace sentir orgullosa es ver a una directora llevar ese barco tan grande y complicado que es una película con el aplomo y la seriedad con la que lo hace Belén. Ahí sí que me sale el lado feminista”.

Paco León, su hermano, ha abandonado hace nada al Luisma en el barrio de Esperanza Sur de Aída; Carmina, su madre, descansa en Sevilla tras Carmina y amén; solo ella mantiene el fuerte en el camping de Con el culo al aire, peleando como la doctora Sandra Rojo por el flojeras de su novio (Raúl Fernández de Pablo) en implacable lucha de barro con Ana Morgade. En la sombra, Anna, esposa de Paco y maestra de interpretación de la jovencísima María. Aunque, claro está, el clan de los León no sería lo mismo sin Bárcenas, el loro de María: “Ahí está, piando. Se supone que tiene que hablar, pero no habla nada. Por algo lo bautizó Carmina como Bárcenas”. Si algún día se digna a decir unas palabras, es posible que María lo primero que le enseñe a decir sea esto: “Da mucha rabia que la gente no vaya al cine. Yo misma no voy todo lo que me gustaría, porque querría que pusieran más pelis. ¡Es que no nos dejan verlas! ¡Las quitan en seguida!”. María, leona hasta la sepultura.

Realización: Nono Vázquez / Asistente de estilismo: Joe Vilaire / Asistentes de fotografía: Dani Gallar y Pablo Mingo / Maquillaje y peluquería: Pedro Cedeño @ Talents para Chanel y GHD

El País
17/07
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People El problema facial de María León

La actriz María León continúa imparable con su carrera en el cine. Una historia enternecedora que cuenta la lucha de las dos protagonistas, María y Goya Toledo junto con Eduard Fernández. La hermana de Paco León vive así la mala pata que ha hecho que sea una seria duda para la premiere de mañana.María León no ha parado de retuitear las menciones acerca de este nuevo film de Belén Macías.

La actriz María León continúa imparable con su carrera en el cine. Su nueva película, Marsella, llegará esta semana a los cines pero la actriz se ha visto obligada a faltar al encuentro con los medios debido a unos problemas de salud; en concreto a un herpes facial. La hermana de Paco León vive así la mala pata que ha hecho que sea una seria duda para la premiere de mañana.

María León no ha parado de retuitear las menciones acerca de este nuevo film de Belén Macías. Una historia enternecedora que cuenta la lucha de las dos protagonistas, María y Goya Toledo junto con Eduard Fernández. Un contratiempo de última hora del que esperemos se recupere muy pronto.

Libertad Digital
16/07
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El desahucio de una familia de Aríns se frena durante diez días

Al ser despedido el cabeza de familia, el pago de la hipoteca se hizo muy cuesta arriba y las comisiones de demora situaron la cifra a abonar en comisiones de demora en 68.000 euros.«La familia se encontró con un señor francés que les envolvió en una historia»María Díaz Más información Selección realizada automáticamente . Y si la familia quiere rescatar la vivienda tiene que abonar en total 150.000 euros.

Un nutrido grupo de vecinos de Eixo de Arriba, en Aríns, hizo acto de presencia ayer en la vivienda de una familia que iba a ser desahuciada por impago de la casa para protestar contra la expulsión de los moradores de la vivienda. Un secretario judicial y un procurador en representación de la parte acreedora comparecieron en la zona con la intención de ejecutar el desahucio, pero al final, merced a los oficios de Stop Desahucios, se logró que no se ejecutase y se le ha dado a la parte afectada un plazo de 10 días para negociar un arreglo con los presuntos dueños del inmueble.

Como fondo de este caso existe una presunta estafa de la que ha sido víctima la familia, que ante la presión del banco que reclamaba el pago de la hipoteca llegó a la desesperada a una solución con una persona francesa residente en Benalmádena, Rachid Messaudi, quien se ofreció a comprar la casa de forma que los deudores no tuviesen encima al banco. Ellos podrían recuperarla al cabo de cuatro meses y, de no ser así, Messaudi les haría un contrato de alquiler con opción de compra.

Maniobras

Las comisiones de demora hicieron que la deuda de los desahuciados con el banco alcanzase los 68.000 euros, pero resulta que el supuesto comprador francés la adquirió realmente por 105.000 euros, según figura en el documento del notario ante el que se hizo la operación. Y si la familia quiere rescatar la vivienda tiene que abonar en total 150.000 euros. Ante las maniobras poco claras y con supuestos engaños por parte del adquiriente, la familia interpuso una denuncia contra Messaudi por presunta estafa.

Entre tanto, Stop Desahucios intentará en el plazo de diez días establecer las negociaciones oportunas para intentar llegar a un acuerdo que frene la expulsión de la familia. Al propio tiempo, está investigando con determinadas personas de Benalmádena la posibilidad de que existan más casos de actuaciones anómalas del mismo tipo por parte de Messaudi, que figura como empresario dedicado al alquiler de viviendas.

La familia sometida a desahucio construyó ella misma su vivienda y casi la dejó acabada, pero los elevados gastos de tramitación les obligaron a solicitar un crédito bancario por importe de 35.000 euros. La unidad familiar está compuesta por un matrimonio en paro (Carlos y María), dos hijos y una persona mayor. Al ser despedido el cabeza de familia, el pago de la hipoteca se hizo muy cuesta arriba y las comisiones de demora situaron la cifra a abonar en comisiones de demora en 68.000 euros.

«La familia se encontró con un señor francés que les envolvió en una historia»

María Díaz

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La Voz de Galicia
16/07
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La secuestran de niña unos gitanos hace 16 años y encuentra por fin a su pobre madre

Olga Romanovich encontró finalmente a su madre tras 16 años de separación.

Olga Romanovich encontró finalmente a su madre tras 16 años de separación. La mujer era alcohólica y con un marido maltratador, y deambulaba por una estación de trenes de Bielorrusia cuando un grupo de gitanos la engañó y se quedó con su hija de corta edad.

VENDIDA

Olga fue vendida a otra familia y tras la muerte de su abuela adoptiva se ha reecontrado con su verdadera madre.

"No estoy resentida con ella. ella vivió muchas cosas y no puedo juzgarla, porque no tiene culpa. Fue solo el destino".

Así habla Olga Romanovich, quien señala que los gitanos convencieron a ésta para que se uniera a ellos y se fueran a Moldova, ciudad a unos 500 kilómetros de Bielorrusia.

Su madre accedió así y, al bajar en una estación de servicio para comprar cigarrillos, el grupo la dejó abandonada llevándose a la pequeña, según publicó el Sunday Express.

Ahora Olga se ha reencontrado con su madre, tras una vida no elegida, pero de la que no reniega.

La niña fue intercambiada por unos pendientes de oro y algo de dinero a otra familia gitana que la rebautizaron como María, le dieron educación y le enseñaron romaní y el idioma.

Olga estudió cocina y peluquería en Soroki, próxima a la frontera con Ucrania. Sin embargo, Olga, que nunca se acostumbró a ser María, siempre se preguntó:

"¿Quién soy yo ? ¿Por dónde vengo? ¿Cómo llegué aquí? Estas preguntas me atormentaban. Yo quería saber quienes eran mis padres y familiares?".

Antes de que su abuela gitana muriera el pasado marzo, la joven fue a la Interpol y así pudo encontrar a su madre, Tamara, que está muy enferma.

Se sometió a un test de ADN para comprobar que era efectivamente hija de Tamara y ahora vive con su tío en Minsk.

"He aceptado mi regreso muy bien", dijo a los medios.

 

Periodista Digital
16/07
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Ranking: Diez misterios de la humanidad sin resolver

Las caras de Bélmez:María Gomez Cámara, la última superviviente de la familia masacrada en la Guerra Civil, se llevó en 2004 el secreto de las caras de Bélmez a la tumba. Sin explicación, un día de noviembre de 1971, unas misteriosas caras parecieron en la cocina de la anciana, que rápidamente identificaron con la familia de esta. En la actualidad Bélmez se encuentra un museo donde se recrea toda la historia para todo aquel que quiera acercarse a investigarla.

Las caras de Bélmez:

María Gomez Cámara, la última superviviente de la familia masacrada en la Guerra Civil, se llevó en 2004 el secreto de las caras de Bélmez a la tumba. Sin explicación, un día de noviembre de 1971, unas misteriosas caras parecieron en la cocina de la anciana, que rápidamente identificaron con la familia de esta. Más tarde fueron apareciendo más y más caras, que a pesar de borrarlas o limpiarlas, reaparecían. Incluso se llegó a picar el suelo para borrar definitivamente las figuras, pero se regeneraban en el pavimento. Los más destacados estudiosos investigaron el tema, como los parapsicólogos Hans Bender o Germán de Argumosa. Se realizaron psiocofonías (con escalofriantes resultados) y ninguno de ellos logró dar una explicación contundente. El fenómeno siguió vivo hasta la muerte de María, haciendo que las figuras fueran desapareciendo poco a poco. En la actualidad Bélmez se encuentra un museo donde se recrea toda la historia para todo aquel que quiera acercarse a investigarla.

Qué!
13/07
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«Por desgraza, os que vimos aquí estamos no paro ou enfermos»

«Por desgraza, os que vimos aquí estamos no paro ou enfermos», explicó la mujer, que relató cómo su hijo mayor lleva seis años en el paro. «Traballaba na construción, pero hoxe con tal de que haxa traballo válelle calquera cousa. María (nombre ficticio) era una de las mujeres que esperaba ayer su turno para recoger una bolsa con alimentos básicos. Su marido trabaja recogiendo chatarra en unas condiciones precarias.

María (nombre ficticio) era una de las mujeres que esperaba ayer su turno para recoger una bolsa con alimentos básicos. A sus 48 años, esta lucense tiene a su cargo a seis personas. Entre ellas, a su hijo mayor, su nuera y sus dos nietos, de 7 y 3 años. «Por desgraza, os que vimos aquí estamos no paro ou enfermos», explicó la mujer, que relató cómo su hijo mayor lleva seis años en el paro. «Traballaba na construción, pero hoxe con tal de que haxa traballo válelle calquera cousa. Fai algunhas chapuzas de vez en cando para ir tirando, porque os 426 euros que ten de axuda apenas lles chegan para pagar a casa, que viven de aluguer», apunta María. Su marido trabaja recogiendo chatarra en unas condiciones precarias.

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La Voz de Galicia
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María Patiño: 'Terelu me ha felicitado y la noté sincera'

LOC habla con la futura presentadora del exitoso programa televisivo y nos cuenta cómo se siente ante este nuevo reto. Sustituirá a Jorge Javier Vázquez durante el período de vacaciones de verano del famoso presentador.

María Patiño (42) es la nueva presentadora de Sálvame Deluxe. Sustituirá a Jorge Javier Vázquez durante el período de vacaciones de verano del famoso presentador. LOC habla con la futura presentadora del exitoso programa televisivo y nos cuenta cómo se siente ante este nuevo reto.

El Mundo
10/07
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Sports María del Mar Jover logra lamínima europea en longitud

La alicantina María del Mar Jover ha conseguido en la altitud de Sierra Nevada y con viento reglamentario (+0,2) una marca de 6,78 metros en longitud, mínima para los Europeos de Zúrich.Jover, que ya ocupaba el tercer puesto en el ránking español de todos los tiempos, se consolida en esa posición, sólo por detrás de Niurka Montalvo -la única que ha superado los siete metros (7,06)- y de Concepción Montaner (6,92).¿Algún error en la noticia.

La alicantina María del Mar Jover ha conseguido en la altitud de Sierra Nevada y con viento reglamentario (+0,2) una marca de 6,78 metros en longitud, mínima para los Europeos de Zúrich.

Jover, que ya ocupaba el tercer puesto en el ránking español de todos los tiempos, se consolida en esa posición, sólo por detrás de Niurka Montalvo -la única que ha superado los siete metros (7,06)- y de Concepción Montaner (6,92).

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Marca
10/07
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Sports El PSG prepara 60 millones de euros para fichar a Di María

Laurent Blanc está enamorado del juego del argentino y habría solicitado su fichaje.El PSG no es el único que está detrás del fichaje de Ángel di María, y es que el Mónaco, el Manchester United y la Juventus saben que la posibilidad de que el argentino salga del Madrid es real.Di María dejó en el aire su futuro como jugador del Real Madrid durante el Mundial. Nunca se ha mostrado tajante sobre su continuidad.¿Algún error en la noticia.

Cada día salen nuevos pretendientes que quieren hacerse con los servicios de Ángel di María, que a su gran temporada con el Real Madrid, hay que añadirle una extraordinaria participación en el Mundial.

Según la cadena Sky Italia, el último equipo en sumarse a la terna de candidatos en los que podría recalar El Fideo en caso de abandonar el Real Madrid es el , que además habría presentado una oferta de 60 millones de euros. Laurent Blanc está enamorado del juego del argentino y habría solicitado su fichaje.

El PSG no es el único que está detrás del fichaje de Ángel di María, y es que el Mónaco, el Manchester United y la Juventus saben que la posibilidad de que el argentino salga del Madrid es real.

Di María dejó en el aire su futuro como jugador del Real Madrid durante el Mundial. Nunca se ha mostrado tajante sobre su continuidad.

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Marca
09/07
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Mujeres en guerra: resistencia 'roja' y 'liberada'

Una vez llegada la democracia, su gran pena era no haber tenido la oportunidad de escribir para que sus descendientes no olvidaran los orígenes de su familia. El recuerdo de lo vivido, la dureza de la dictadura y la seguridad de que la democracia sólo es viable a través de la justa y equilibrada distribución de recursos hizo de Concha y de sus hermanas unas mujeres de fuertes convicciones progresistas. La Enriqueta de izquierdas, la matrona de esta pequeña localidad, se libró de la humillación.

A Juliana Cortés, en 1947, a la edad de 64 años, la metieron en una poza con el agua hasta las rodillas para forzarla a decir dónde estaba su hijo, republicano huido en los montes de Escañuela, en Jaén. A Dolores Martínez la condenaron a muerte en 1941 por ser una “mal bicho procaz”. Enriqueta Martín tenía que andar 34 kilómetros, el camino de ida y vuelta hasta el pueblo vecino, para introducir tabaco, harina y aceite en su pequeño pueblo de Granada, y alimentar, así, a sus cuatro hijos. Su marido, pastor de profesión, y sus dos hijos mayores desaparecieron en 1937. Rosa Cañadas, con apenas 20 años, tuvo que limpiar casas, picar piedra y coser pantalones, entre otras funciones, para sacar adelante a una familia de cinco hermanos cuyo padre, alcalde de Guadalajara durante la República, había sido fusilado y todas sus pertenencias requisadas.

Todas estas historias son historias reales, con nombres reales, que sucedieron en la larga noche de la dictadura franquista. Son sólo un pequeño número de casos tan comunes como ciertos. Mujeres que, en el punto de mira del régimen por su ideología y por su género, tuvieron que sacar adelante a sus familias con sus hombres fusilados, encerrados o desaparecidos y el cartel de 'roja' en la frente. Heroínas que a base de trabajo, sacrificio y agallas consiguieron sacar adelante a sus familias sin olvidar que la lucha por la democracia dejó en la cuneta a muchos de sus seres más queridos.

Emilia Cañadas, una mujer de 84 años que con tan sólo ocho primaveras vio cómo los falangistas fusilaron a su padre, Antonio Cañadas, alcalde de Izquierda Republicana de Guadalajara, resume a la perfección el sentimiento de toda una generación de mujeres que trabajó por la dignidad y la democracia: “He luchado en mi infancia para sacar adelante a mis hermanos. Después, para alimentar a mis hijos y ahora, mi obligación, a pesar de mi edad, es morir luchando. No tengo otra misión en esta vida. Siempre me he sentido feminista, revolucionaria y comunista. Con 14 años entré a una fábrica y allí sentí la opresión del trabajador. Después pasé a trabajar en una oficina de seguros y jamás logré entender por qué cobraba menos que mi compañero hombre”.

La República significó para la mujer el inicio de la conquista del espacio público. El derecho al voto, a la educación y al divorcio fue el reflejo legislativo de un espíritu liberador que agitó España. Las esperanzas de emancipación, no obstante, fueron cortadas de raíz por la cruzada católica emprendida por el autodenominado bando nacional.

La represión de la mujer en la dictadura franquista, cuenta Pura Sánchez, autora del libro Mujeres de dudosa moral, fue doble. Por “rojas” y por “liberadas”. Por tanto, el castigo también fue doble. Por una parte, las mujeres fueron juzgadas y condenadas por tribunales militares por delitos de auxilio, incitación o excitación a la rebelión. Es decir, por rojas. Por otro lado, se produce una segunda condena social. La condena a la reclusión en el espacio doméstico y al abandono de los espacios públicos que sólo podían ser ocupados única y exclusivamente por hombres.

Emilia: "Mi obligación, a pesar de mi edad, es morir luchando. No tengo otra misión en esta vida"

“Además, hay otra forma de represión protagonizada por las fuerzas paramilitares del régimen”, cuenta Pura Sánchez. “Fue un tercer tipo de represión extremadamente violenta y arbitraria que tenía un fuerte carácter ejemplificador. Consistía en llegar al pueblo recién conquistado por el bando franquista, escoger a un grupito de mujeres, afeitarles la cabeza, hacerles beber aceite de ricino y exponerlas a la vergüenza pública. Las demás ya sabían a qué se arriesgaban si decidían desobedecer al régimen”, explica Sánchez, quien añade que la mujer fue utilizada durante la Guerra Civil como un “botín de guerra”. “El cuerpo femenino sirvió para evidenciar el poder de los hombres”, sentencia Sánchez.

La explicación histórica de Pura Sánchez encuentra su reflejo en la realidad en la vida de Juliana Cortés, una mujer de Escañuela (Jaén) a la que pelaron dos veces, una al terminar la guerra y otra un poco después, cuando ya le había crecido el pelo y fue un día a por agua, con tan mala suerte que se encontró a “una mujer de derechas, que avisó de nuevo a los falangistas” de que Juliana se había dejado ver por el pueblo.

“A mi madre y a nueve mujeres más las "pelaron"; a mi madre no la pasearon, pero a las otras sí, con tambores por la calle, a finales de abril del 39. Se echaron a la calle los falangistas, que eran del pueblo. Las "pelaron" en la cárcel y en la casa de Falange y les dieron aceite de ricino. La gente, los de derechas, iban a mirar, los niños y los mayorcitos iban detrás. Las mujeres de nuestra clase no iban a ver,  pero las otras sí”, recuerda hoy María González, hija de Juliana.

“Con nosotros, el régimen se encabronó sobremanera”, resume María

La vida de María, no obstante, no fue más fácil que la de su madre. Cuando estalló la guerra civil esta mujer tenía 17 años recién cumplidos. Conoció a su marido, y padre de sus ocho hijos, Joaquín Pérez Sicilia, durante la Guerra Civil , en la cárcel de Jaén, donde compartía celda con uno de sus hermanos. Su padre había muerto poco antes del inicio del conflicto, uno de sus hermanos fue fusilado en noviembre del 39 y el otro huyó a la sierra para no correr la misma suerte que su familiar. “Con nosotros, el régimen se encabronó sobremanera”, resume María, quien en los años de la Guerra tuvo que trabajar para poder llevar alimentos a su hermano encarcelado.

Tras “picar mucha piedra”, como ella misma señala, María y su marido deciden emigrar a Madrid, en 1947, para intentar mejorar su vida y la de los suyos. No había sabido nada de su hermano huido. Sin embargo, al poco de llegar a la capital un guardia civil de Escañuela se presentó en la casa de María y se llevaron preso a Joaquín, su marido. Se trataba de una acción destinada a forzar la entrega de su hermano Adriano, que seguía en la sierra. Al día siguiente, María fue a buscar a su marido con ropa y comida, iba con su hijo de 17 meses en brazos, y embarazada de otro, pero también fue apresada.

María pasó dos días y una noche en el cuartel de Vallehermoso. En ese tiempo le pegaron varias veces con un vergajo para quitarle al niño, pero ella resistió. Al mismo tiempo, habían encarcelado en Jaén a su madre, Juliana Cortés, de 64 años, a la que pegaron y metieron en una poza con el agua hasta las rodillas para forzarla a decir dónde estaba su hijo. Pero nadie lo sabía. Hasta cinco familiares llegaron a estar procesados por esta causa. A María, a Joaquín -su marido- y a su madre -Juliana- les condenaron a seis años de cárcel; a su hermano Miguel, a 20.

María recuerda, como si fuera ayer, el día del juicio: “Se celebró en una sala enorme, como un pabellón de deportes, en el que juzgaron de una vez a unas trescientas personas. Estaban unos sentados en bancos y otros de pie y levantaban la mano conforme eran nombrados. Entramos todos como una manada de cerdos, serían las nueve de la mañana, y a las dos de la tarde estaba todo el mundo fuera?. Todo estaba escrito ya”, recuerda hoy María, quien tras cumplir condena y dar a luz a su segundo hijo en la propia cárcel volvió a Madrid para proseguir su vida. Vivió durante casi 20 años en una chabola, hasta que los ahorros conseguidos, de trabajar de limpiadora en el Ejército del Aire le permitieron a ella y a su marido comprar su actual casa en un barrio obrero de Madrid.

El mérito de estas mujeres fue doble. Durante la guerra trabajaron a deshoras para tratar, como fuera, de mantener con vida a sus familiares encarcelados o huidos. Llevaban comida a la prisión, introducían mensajes secretos para los presos o lavaban la ropa a sus presos. También echaban una mano, en lo que podían, a los encarcelados sin familia. Una vez terminada la Guerra, no obstante, la función a desempeñar era otra. Se trataba de resistir, porque en la medida en la que ellas pudieran hacerlo, también sobrevivirían sus familias. Debían reconstruir la cotidianidad destruida, “rehacer un hogar desde las cenizas de la Guerra en las condiciones que fuera”, asevera Pura Sánchez.

La resistencia de la mujer durante la Guerra Civil mediante la creación de redes de cooperación de carácter informal para proporcionar ropa limpia, comida e información a los presos la ejemplifica la lucha de Francisca Gámez, quien acaba de cumplir 91 años. “La única pena que me queda en el cuerpo, después de todo lo que he sufrido en esta vida, es que me muera sin que los jóvenes sepan todo lo que hemos luchado para tener una democracia en este país. Aunque ahora la quieran destruir. Deben saber cuánto nos ha costado llegar hasta aquí”, cuenta Francisca a Público.

El padre de Francisca, ex guardia civil, fue condenado a muerte, en un primer momento, y , después, su condena fue conmutada a 30 años de prisión por ayudar al bando republicano desde la retaguardia. Durante el tiempo que su padre estuvo en la cárcel, antes de ser enviado a campos de trabajo forzosos, Francisca llevaba todos los días a su padre ropa limpia y comida en un cesto de alambres que aun conserva, "para no olvidar sus orígenes". Tenía 16 años, pero debía comportarse como una adulta.

Concha: "El cuerpo de la mujer sirvió para que el hombre demostrara su poder", denuncia SánchezA través de las zapatillas, que tenían un falso fondo, se intercambiaba cartas con su padre y el resto de presos. “No me daba cuenta del peligro que corría. Cuando eres joven todo lo ves más normal. Ahí dentro morían como chinches: unos por enfermedades y otros fusilados durante la madrugada”, recuerda.

Sin embargo, lo más duro para Francisca no fue la Guerra Civil sino la larga noche de los 40 años. “Durante la Guerra sabías que luchabas por la libertad. Una vez terminada, no había nada. Ni comida, ni futuro, ni libertad. La miseria nos comía por todos lados y vi a mi abuela morir de hambre”, señala esta mujer, a quien la Guerra le había quitado a un hermano, fusilado, y a su padre, preso durante décadas.

“Cada vez que escucho la frase de '"¡Que frío hace!" se me viene a la mente aquel tiempo. No sé cómo pudimos sobrevivir. Me tiré años picando piedra para conseguir unas pesetas. Nos llamaban para trabajar en el campo de la lástima que dábamos”, se lamenta.

A base de esfuerzo, trabajo y de sacrificar su vida por la de los demás, Francisca consiguió sacar adelante a su familia y formar la suya propia. Una vez llegada la democracia, su gran pena era no haber tenido la oportunidad de escribir para que sus descendientes no olvidaran los orígenes de su familia. Por ello, se apuntó a una escuela de mayores y aprendió a leer y a escribir. “Allí empecé a escribir poesía y, a mi manera, he hecho poesía medianamente de todo lo que he vivido. Si no me escuchan hablando, que me escuchen recitando”, concluye.

El deseo de aprender a escribir poesía de Francisca es compartido por Concha Martín, vecina de una pequeña localidad de Granada. A Concha, sin embargo, no le gusta escribir la historia de su familia, prefiere escribir de amor, aunque no olvida ni por un segundo su pasado. “Mi padre está en un monte perdido por ser de izquierdas y eso no lo voy a olvidar mientras viva”, asevera.

Concha es el vivo ejemplo de una mujer a la que ningún obstáculo ha conseguido borrar la sonrisa de la cara. Sonríe hasta cuando llora. Sonríe hasta cuando narra cómo los "señoritos del pueblo" vinieron a buscar a su padre para ajusticiarle. “El 2 de marzo del 37”. Él no estaba entonces en casa, sino con sus cabras. Era pastor. Cuando regresó decidió huir junto a sus dos hijos varones. “Me voy, a ver si me salvo”, dijo. José, que así se llamaba su padre, murió congelado en la sierra, según contó un vecino del pueblo que sí consiguió regresar. De sus dos hermanos, nunca más se supo.

Los falangistas volvieron pocos días después buscando a la madre de Concha, Enriqueta. No eran del pueblo. “¡Enriqueta!”, gritaban desde las calles. Ella se escondió. No así una vecina del mismo nombre y de reconocida "ideología de derechas" que salió a ver qué pasaba. Nadie la reconoció y fue rapada. La Enriqueta de izquierdas, la matrona de esta pequeña localidad, se libró de la humillación.

Con el marido muerto y dos hijos desaparecidos, Enriqueta tuvo que sacar adelante a sus otros cuatro hijos. La consigna de partida estaba clara: “Nunca serviremos en casa de ningún señorito”, repetía esta mujer, según relata Concha, quien en 1936 tenía solamente seis años. Y así fue. Enriqueta y Concha, madre e hija, realizaban casi semanalmente un trayecto de 34 kilómetros para traer tabaco, harina y aceite de estraperlo. 20 kilos a cuestas. El tabaco y el aceite lo vendían. Con la harina hacían pan.

Concha: "Pido justicia para el pueblo y justicia para los que nos han estado robando tantos años"

Manuela y Encarna, las hermanas de Concha, trabajaban en casa cosiendo pantalones, cocinando pan o con cualquier otra labor. Así como cuidando de Miguel, el pequeño de los hermanos, quien pronto también tuvo que empezar a trabajar. “Dicen que ahora están mal los tiempos, pero es que lo de antes no tiene nombre. Cada día era una lucha por la supervivencia. Cuando te ibas a la cama no sabías qué desgracia podía pasar mañana”, asegura Concha.

El recuerdo de lo vivido, la dureza de la dictadura y la seguridad de que la democracia sólo es viable a través de la justa y equilibrada distribución de recursos hizo de Concha y de sus hermanas unas mujeres de fuertes convicciones progresistas. Ninguna de las tres pudo aceptar jamás que un partido cuyo fundador provenía del régimen franquista pudiera defender los intereses del pueblo.

Concha sabe que el futuro está complicado. Lo ve en su pequeña localidad donde cada vez hay menos trabajo. “Se están perdiendo valores”, asegura. Ahora, tras una vida de incansable lucha, pasa las tardes devorando novelas y escribiendo algunos versos. La fórmula para un futuro mejor la tiene clara. Aunque nadie con poder la escuchará. “El único futuro viable pasa por que se haga justicia de una vez por todas. Justicia con el pueblo y justicia para los que nos han estado robando tantos años”, sentencia.

Público
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Arts María Chavarri disfruta de sus vacaciones en Ibiza

María Chavarri y Javier Soto han vuelto a elegir un año más las paradisiacas playas de la isla de Ibiza para disfrutar de sus merecidas vacaciones estivales en familia. Mencía, a punto de cumplir su mayoría de edad, es el fruto de aquella unión, que terminó en agosto de 1997.María Chavarri y Javier Soto han vuelto a elegir Ibiza como destino de sus vacaciones junto a sus hijos. Demostrando estar en plena forma, cogió una caja con los productos adquiridos y la llevó hasta su vehículo.

María Chavarri y Javier Soto han vuelto a elegir un año más las paradisiacas playas de la isla de Ibiza para disfrutar de sus merecidas vacaciones estivales en familia. En esta ocasión la hija del diplomático Tomás Chavarri dio muestra de ser una experta ama de casa, haciendo la compra en un supermercado cercano a su residencia de verano.

María y Javier forman uno de los matrimonios más estables y discretos del panorama social, poco dados a prodigarse en actos sociales. La pareja, que contrajo matrimonio el 18 de octubre de 2003 en la finca El Guadalperal, propiedad del tío del novio, duque de Peñaranda, tiene dos hijos, Sol y Álvaro, de nueve y ocho años.

Antes de enamorarse de María, que como el tiempo ha demostrado es la auténtica mujer de su vida, Javier, que es hijo de los condes de Requena, estuvo un tiempounido a Isabel Sartorius, con la que protagonizó una extraña y misteriosa boda en Londres a finales de 1996. Mencía, a punto de cumplir su mayoría de edad, es el fruto de aquella unión, que terminó en agosto de 1997.

María Chavarri y Javier Soto han vuelto a elegir Ibiza como destino de sus vacaciones junto a sus hijos. La hija del fallecido, Tomás Chavarri, hizo gala de ser una experta ama de casa, acudiendo a hacer la compra a un supermercado cercano a su domicilio.

María vestía de manera informal con vaqueros, sandalias y camisa blanca de estilo ibicenco. Acompañada por una amiga, recorrieron las instalaciones y adquirieron comida sana como frutas y verduras con las que mantener su estupenda figura. Sin embargo también se dieron algún caprichito comprando unas golosinas que degustaron con gusto.

Antes de realizar el pago de los alimentos, no dudó en olfatear algunas verduras para comprobar la frescura de las mimas. Demostrando estar en plena forma, cogió una caja con los productos adquiridos y la llevó hasta su vehículo.

Periodista Digital
08/07
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