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Money Barclays advierte del impacto del ébola en el turismo y en las marcas de lujo

En el último mes, Richemont ya ha caído un 11% en bolsa, mientras que Swatch ha perdido un 8%. Los analistas del banco británico creen que Swatch y Cartier pueden sufrir al descender el consumo en aeropuertos.La crisis del ébola no sólo puede ser perjudicial en bolsa para las empresas más vinculadas a los viajes, como aerolíneas, touroperadores y hoteles.

Los analistas del banco británico creen que Swatch y Cartier pueden sufrir al descender el consumo en aeropuertos.

La crisis del ébola no sólo puede ser perjudicial en bolsa para las empresas más vinculadas a los viajes, como aerolíneas, touroperadores y hoteles. Según los analistas de Barclays, las marcas de lujo se verán afectadas, ya que el 50% de las ventas del sector dependen de los flujos globales de viajeros, según estimaciones de Louis Vuitton (LVMH).

"Claramente, cualquier problema que distorsione el turismo sería negativo para el sector de lujo, que está hoy más expuesto a los viajes que en 2003, fecha de la gripe asiática, por la mayor contribución de los consumidores chinos", explica hoy Helen Brand, analista de Barclays, en un informe a inversores.

En su opinión, los valores más perjudicados si se propaga el ébola y los consumidores restringen sus desplazamientos serían Swatch, Richemont (dueño de Cartier), Tod's y Hugo Boss.

Tomando como referencia la crisis de la gripe asiática, esta epidemia provoco un descenso del 21% en la cotización de las marcas de lujo entre noviembre de 2002 y marzo de 2003, recuerda Barclays. En el último mes, Richemont ya ha caído un 11% en bolsa, mientras que Swatch ha perdido un 8%.

Diario Expansión
09/10
4 Puntos
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People Salen a subasta las joyas más queridas de Wallis Simpson: los tigres de Cartier

En aquella ocasión, Sotheby’s subastó otra joya de colección Windsor, una pulsera articulada, realizada en 1952, en ónix y diamantes, por la que pagaron 4.521.000 libras (5.413.000 euros).Se cumple ahora cien años desde que Cartier sacó su primer reloj de pulsera, una joya de oro, diamantes y ónix que simulaba la piel de pantera. La cifra podría batir el récord alcanzado por Cartier en 2010.

El próximo 11 de noviembre saldrá a subasta, en la sede de Christie’s en Londres, un lote con dos piezas de Cartier, valoradas en casi dos millones de euros y que guardan dos grandes historias de amor. Se trata de las joyas más icónicas de la firma: un brazalete y un broche de tigres en ónix y diamantes con ojos de esmeraldas, que pertenecieron a la duquesa de Windsor y, posteriormente, a la soprano Sarah Brightman (54 años).

En la década de los 50, las panteras fueron encargadas por el duque de Windsor a la casa Cartier (su joyero de confianza) como regalo para su esposa, Wallis Simpson, por quien en noviembre de 1936 abdicó en su condición de Rey de Inglaterra con objeto de desposar a la divorciada norteamericana. La exiliada pareja, tras la Segunda Guerra Mundial, se habían instalado en París, desde donde arbitraba la moda y la elegancia internacional. Todavía hoy es considerado como el matrimonio más atractivo del siglo pasado.

En 1948, la duquesa había caído en la redes de esta colección de Cartier, con su primera adquisición felina: otro broche de una pantera en oro, diamantes y cabujón de esmeralda, al que seguiría otra pieza muy similar, esta vez con zafiros. El diseño original data de 1914.

Locos por las joyas, los Windsor habían encontrado en ellas el vehículo ideal con el que demostrarse su amor. Cada ocasión, desde la celebración de un aniversario hasta una operación de apendicitis, quedaba grabada con una joya y así, durante cuatro décadas de matrimonio, atesoraron una de las colecciones mas importantes y vanguardistas del XX, casi todas con un mensaje personal. Y es que todas y cada una de las piezas encargadas en los mejores joyeros del mundo tenían un significado secreto que solo ellos conocían y con las que escribieron su historia de amor.

Cuando murió Wallis Simpson (1896-1986), catorce años después que Eduardo VIII (1984-1972), esta colección de Cartier fue vendida a través de Sotheby’s, en la mayor subasta de joyas de la época, llegando a alcanzar por 300 piezas, entre las cuales había siete panteras y los dos tigres, además del célebre flamenco o de los anteojos, la fabulosa cantidad de unos 64 millones de euros de la época, que fueron donadas al Instituto Pasteur por expreso deseo de su difunta propietaria.

En aquella subasta, algunas de las piezas más famosas fueron recompradas por la firma Cartier, pero estas dos joyas, el brazalete y el broche de tigre, fueron adquiridas por Andrew Lloyd Webber, compositor de los musicales «Evita» o «Jesucristo Superstar», como regalo para su segunda mujer, la cantante Sarah Brightman, y con objeto de celebrar el gran éxito de «El fantasma de la ópera» en 1988. Ahora, Brightman, quien en 1990 se divorció del célebre compositor, pone a la venta, a través de Christie’s, estas dos piezas históricas destinando parte de su importe a la Fundación Andrew Lloyds Webber en favor de la música y de su enseñanza. La cifra podría batir el récord alcanzado por Cartier en 2010. En aquella ocasión, Sotheby’s subastó otra joya de colección Windsor, una pulsera articulada, realizada en 1952, en ónix y diamantes, por la que pagaron 4.521.000 libras (5.413.000 euros).

Se cumple ahora cien años desde que Cartier sacó su primer reloj de pulsera, una joya de oro, diamantes y ónix que simulaba la piel de pantera. Años mas tarde, entró en la casa parisina Jeanne Toussaint, más conocida como «La Pantera», una mujer sofisticada y elegante que estuvo al frente de la alta joyería de la firma hasta los años 60, tratando y asesorando a todas las grandes. Además de ser la responsable de las piezas de flora y fauna, encumbró las joyas felinas e hizo de ellas el símbolo de la empresa. Famosos son los broches de pantera tridimensionales sobre cabujón de esmeralda o de zafiro para la misma duquesa de Windsor, o los brazaletes articulados en platino realizados especialmente para la multimillonaria Barbara Hutton.

ABC
05/10
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